Los Reyes y sus primeros ministros

La reina Isabel es la soberana más longeva y la segunda que más tiempo lleva en el trono. Nada menos que 63 años. Solo la supera el rey Bhumibol Adulyadej, de Tailandia, con 70 años como Jefe de Estado.

Este tiempo le ha permitido conocer a siete Papas (Pio XII, Juan XXIII, Pablo VI, Juan Pablo I, Juan Pablo II, Benedicto XVI y Francisco) y a doce Primeros Ministros aunque fueron trece, ya que uno lo fue por dos veces:

Churchill (26 octubre 1951 – 7 abril 1955. Conservador).

Anthony Eden (7 abril 1955 – 10 enero 1957. Conservador).

Harold McMillan (10 enero 1957 – 10 octubre 1963. Conservador).

Alex Douglas Home (19 octubre 1963 – 16 octubre 1964. Conservador).

Harold Wilson (16 octubre 1964 – 19 junio 1970. Laborista).

Edward Heath (19 junio 1970 – 4 marzo 1974. Conservador).

Harold Wilson (4 marzo 1974 – 5 abril 1976. Laborista).

James Callaghan (5 abril 1976 – 4 mayo 1979. Laborista).

Margaret Thatcher (4 mayo 1979 – 28 noviembre 1990. Conservador).

John Mayor (28 noviembre 1990 – 2 mayo 1997. Conservador).

Tony Blair (2 mayo 1997 – 23 junio 2007. Laborista).

Gordon Brown (27 junio 2007 – 11 mayo 2010. Laborista).

Y David Cameron (11 mayo 2010 ……… Conservador).

No con todos la reina se ha llevado igual. Con algunos, incluso, mal. Así se lo demostraba, todos los martes, el día señalado para recibirles en Buckingham.

A Churchill, el primero de ellos, le consideraba un padre adoptivo (como don Juan Carlos al marqués de Mondejar). A Eden, le hizo conde y Caballero de la Orden de la Jarretera; a McMillan, le autorizaba a hablarle sentado y no de pie. Se sentía muy cómoda. Con Douglas Home, mantuvo relaciones más personales que con ningún otro; con Wilson, el Primer Ministro socialista, se sintió , paradójicamente, de maravilla. Como el rey Juan Carlos con Felipe González.

Con Edward Heath, tuvo una total sintonía, sobre todo por la pasión de ambos por la música. A James Callaghan, le apreciaba por su sentido del humor. A veces, se oía reír a la reina a carcajadas.

En 1979, Margaret Thatcher se convierte en la primera mujer en alcanzar este cargo. La reina, de su misma edad, no la apreciaba en absoluto. La consideraba “una nueva rica”. En la intimidad de las cenas familiares, gustaba imitar a la perfección el tono, siempre crispado, de la Primera Ministra. Me recuerda a Pedro Sánchez.

La soberana no se privaba de las pequeñas venganzas como no ofrecerle jamás un asiento.

Con Major, la relación fue siempre cortés. Y, con Tony Blair, salvo el paréntesis de la tragedia de Lady Di, no se llevó mal.

Sería muy interesante contar un día como han sido las relaciones del rey Juan Carlos con los siete Presidentes de sus gobiernos. Cierto es que, como en el caso de la prima Lillibeth, con unos, mejor que con otros.

Con el que mejor se sintió el rey emérito fue con Felipe González (1982 – 1996), Con Adolfo Suárez (1976 – 1981), al principio, bien; al final, muy mal. Hasta quiso retirarle el ducado que le había concedido cuando se marchaba. El general Sabino lo impidió: (“Señor no podéis hacerlo. Se lo habéis comunicado ya”).

Con Calvo Sotelo (1981 – 1982) ni chica ni limoná. Y con Aznar (1996 – 2004) algo mejor que Isabel con la Thatcher, pero no mucho. Con Zapatero (2004 – 2011) , como era socialista se llevó bien y con Rajoy (2o11 – 2014) , correcto y sin problemas.

La excepción de todos ellos fue Carlos Arias Navarro (1975 – 1976). Tuvo que cesarle.
“Me voy a volver loco. Me paso todas las noches dando vueltas en La Zarzuela. Tengo que echarle”. Su padre, el conde de Barcelona, le había dicho: prescinde de él ó acabará contigo. Dicho y hecho. Le citó en el Palacio Real, símbolo supremo de la monarquía, y le pidió la dimisión. El Presidente, que le despreciaba, no se lo podía creer. Desde palacio, Arias Navarro se marchó al restaurante Jockey, donde había quedado citado con sus ministros más leales. Y allí, lloró su desgracia.

¿Y Felipe VI? Una incógnita. Es que, a lo peor, ………………..