¡Lo que faltaba: otra infanta en… la picota!

Pienso, así lo he mantenido siempre, por activa y por pasiva, que los miembros de la Familia Real solo deben aparecer en las páginas de la prensa por motivos institucionales. Del rey abajo, todos. No vale que, desde que se trazara una línea roja, solo se califiquen como tales a Felipe y Letizia; a Juan Carlos y Sofía y a las niñitas. No me vale. Familia Real también son las hijas del rey emérito y hermanas del titular de la Corona, Elena y Cristina, y sus tías Pilar y Margarita. Y todos aquellos que llevan el apellido Borbón deberían ser discretos al utilizarlo, con ánimo de rentabilizarlo.

Pero, de un tiempo a esta parte, cuando no es la inefable consorte con sus modelos, sus peinados, sus desplantes, sus actitudes inaceptables ó mandando a la mierda a quien se le pone por delante, lo son la infanta Cristina en el banquillo, la infanta Elena y sus caballos, el rey emérito y sus giras gastronómicas internacionales. Ó la reina emérita arrastrando su desamor, en compañía de su hermana Irene, para ella, afortunadamente soltera

Raro es la semana, por no decir el día, que ocupan la atención mediática que no debían.

Si ya no hubiera bastante con los escándalos de la infanta Cristina en el banquillo, otra infanta, Pilar, hermana de don Juan Carlos y tía de Felipe VI, aparece en la picota, ocupando las primeros páginas de los periódicos e informativos de todos los medios. ¿Por ayudar a blanquear dinero ó eludir impuestos?

Tal parece la presunta finalidad de la compañía “Delantera Financiera”, radicada en Panamá, un paraíso fiscal con tres grandes ventajas: protección de activos, confidencialidad y privacidad y ventajas fiscales.

Por lo que ha filtrado el “Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación” que ha destapado el escándalo, porque de un gran escándalo se trata, hay dos fechas, en lo de la infanta Pilar, que llaman la atención: la de la constitución de la sociedad en Panamá, en agosto de 1974, un mes después que don Juan Carlos asumiera, de forma interina, la Jefatura del Estado por la gravedad de Franco y la del cierre de dicha sociedad, el 24 de junio de 2014, cinco días después de la abdicación del rey. Se trata de fechas que, se quiera ó no, están relacionadas con el rey emérito.

Se impone una aclaración por parte de la polémica infanta, como ha hecho Micaela Domecq Solis-Beaumont, esposa del ex ministro y actual comisario europeo, el machista Miguel Arias Cañete, apoderado que era de la sociedad panameña “Rinconada”, “inactiva desde el 2010”, según ha declarado. También lo ha anunciado que lo hará Messi y otros muchos.

¿Será capaz la infanta Pilar de explicarlo con un mínimo de credibilidad ó es que no tiene justificación ó explicación racional?

Algo huele mal no en Dinamarca sino en la Familia Real española.