Obama se quita la corbata

Será una de las grandes noticias del año. O de la década. No es para menos, Hacía 88 años que un Presidente de los Estados Unidos de América, Calvin Coolidge, visitara, el 15 de Enero de 1928, Cuba.

Aquel lo hizo en un buque de guerra, el “USS Texas”. Obama lo ha hecho en el Air Force One.

Ese día, de hace casi un siglo, Fidel Castro era un bebé de dos años. Hoy está a punto de cumplir 90 y su hermano, Raúl, el actual Presidente, no había ni nacido. Entonces lo era Machado.

Dicen que el presidente Coolidge era la primera vez y la única que salía de Estados Unidos. Según crónica del enviado especial del New York Times, “fue la bienvenida más alegre y feliz que se le diera jamás a una persona en esta verde isla del Caribe”.

¿Quieren más diferencias entre aquella visita y la de Obama? Ahí va. El presidente Coolidge era un acérrimo y firme defensor de la Ley Seca imperante aquellos años en los Estados Unidos, por lo que “desplegó todo su ingenio” para rechazar, sin ofender a su anfitrión el presidente Machado, los daiquiris cargados de ron. Según las deliciosas crónicas de los periodistas de la época, el Presidente no hacía nada más que girarse astutamente, realizando impecables maniobras de evasión, hacia un lado y hacia otro, para no ver las bandejas repletas de mojitos y daiquiris que se les ofrecía. El presidente Obama seguro estoy que no pondrá reparo alguno a degustar el magnífico ron cubano.

Aquel presidente de los Estados Unidos lo hizo acompañado de su esposa Grace. Obama no solo de su esposa Michelle y sus hijas Sasha y Malia sino también… de su suegra, Marian Robinson.

Esto me ha recordado a López Portillo, Presidente que fue de Méjico, cuando visitó oficialmente España. En aquella ocasión, se trajo a toda su numerosísima familia, incluidos cuñados, suegros y consuegros. Como anécdota cabe recordar, que hubo que enviar un avión especial a Las Palmas de Gran Canaria porque la Primera Dama mejicana se había olvidado en el hotel un sujetador, de poderosísima talla, durante su visita a la isla. ¡Qué cosas!

¿Y qué decir del presidente Zapatero, en su viaje oficial a Estados Unidos, el 22 de septiembre del 2009, con su esposa Sonsoles y sus hijas góticas, Alba y Laura? La presencia de éstas abrió un debate entre lo público y lo privado. La aparición en prensa de las fotos de las niñas con aquellas vestimentas, supuso, según Moncloa, la ruptura del “pacto tácito” entre el Jefe del Ejecutivo y la prensa.

También los reyes, Juan Carlos y Sofía, llevaron, en este caso de matute, a su hija la infanta Cristina, al viaje oficial, en octubre de 1987, a Tailandia y Nepal.

Dos detalles que resaltar de la llegada del presidente Obama a Cuba: cuando descendió del Air Force One llovía a cántaros sobre el aeropuerto José Martí de La Habana. Tanto, que tuvo que recurrir al paraguas, no solo para descender del avión presidencial sino durante la breve ceremonia de la recepción, al pié de escalerilla. En todo momento, lo hizo llevándolo personalmente y sin permitir que nadie se lo sostuviera. Incluso cuando saludaba, con la mano derecha, a las personalidades que le daban la bienvenida, con la izquierda, no solo se defendía de la lluvia sino que intentaba cubrir a su esposa.

Otro gesto para ponerse a tono con la población, mientras paseaba por La Habana vieja, fue desprenderse de la corbata. Y con él, todos los escoltas y séquito. ¿Qué tendrá la corbata que nadie la quiere llevar? De seguir así, mucho me temo que voy a quedarme solo, pero no me importa. La llevo desde que tenía cinco años (que repelente niño Vicente) y del baño salgo con ella puesta todos los días.