Hecha una mierda

Pedro J. fue el primero en escribir en su periódico digital El Español que Letizia debería pedir perdón a El Mundo, por haber insultado al suplemento LOC, considerándolo, en conversación con su impresentable amigo, Javier Lopez Madrid, “una mierda”. Después lo hizo Pablo Sebastián en este periódico digital, República. Y ayer, lunes, Julio Llamazares, columnista de El País animó a Letizia a “reconocer, como hizo su suegro, su error”. Que éste no solo reconoció: “Me he equivocado, lo siento mucho”, sino que prometió, de forma excesiva y casi infantil, “no volverá a ocurrir”.

Pero la inefable Letizia, ni perdón ni promesa. Le falta la humildad necesaria. Aunque parezca increíble, está llena de complejos. Y, cuando menos se espera, se la ve todo el pelo de la dehesa, de “chica de barrio y de clase media” (Llamazares dixit). Más bien de clase baja, diría yo, que actúa como la persona que en realidad no es, como alguien que no quiere ser quien es. Aunque solo lo sea por matrimonio.

A este columnista no le ha sorprendido lo sucedido. Ejemplos de su “bestiario”, en estos doce años, a cientos. Normal.

Ya lo dijo el conde de Barcelona, el abuelo paterno de Felipe (de haber vivido nunca se hubiera celebrado este matrimonio): “Una futura reina no puede tener pasado porque el pasado siempre es presente”. ¿Quieren más? Ahí va: “No concibo que se pueda poner en peligro todo lo conseguido por una elección irreflexiva y contraproducente”. Se está demostrando que lo fue.

“Mi hijo se va a cargar la monarquía”, le dijo don Juan Carlos a Miguelito Primo de Rivera, cuando se despedía de él en Jerez de la Frontera, donde había estado cazando, para volar a Madrid y anunciar el compromiso de Felipe con Letizia.

Don Juan también llevaba razón cuando decía, a propósito de una posible boda de su nieto con una chica como Letizia: “Un español siempre encuentra un argumento para justificar un error personal del rey (que los ha habido), pero es mucho menos generoso con los tropiezos o el pasado de la consorte. La destrozarán en su primer fallo. Y lo normal y lógico es que falle porque no está preparada ni educada para ser reina”. Tal parecía que hablaba de Letizia.

Según Luis González Segura, ex oficial del Ejército y autor de la novela “Código Rojo” y “Un paso al frente”, “la gran mierda de este país para Letizia es que le parezca una mierda lo que no es y lo que es una mierda no se lo parezca. Esa es la gran mierda de su vida”.

Pienso que en estos momentos, con la prensa y las redes sociales ardiendo por su escatológica manera de expresarse, Letizia debe estar o debería estar hecha una mierda. Como la infanta Margarita, la más sencilla, cordial y querida de la familia quien, al ser preguntada el día de sus 75 cumpleaños como se encontraba, respondió con la espontaneidad de siempre: “Hecha una vieja de mierda”. Pues eso.