Nadie se responsabiliza

rey

Ni la Casa Real, ni el Gobierno ni Televisión Española. Todos le echan la culpa al maestro armero que no se sabe quién es.

De lo que no existe la menor duda es que una mano negra está impidiendo, gratuitamente, la emisión de “Yo, Juan Carlos rey de España”, el mejor documental sobre el soberano en el que, por primera vez, habla, sin tapujos, de toda su vida.

Escribo “gratuitamente” porque todo dios que ha querido lo ha visto ya. Incluso, el mismo día de su emisión por France 3, la pasada semana. Tiene maldita la gracia que un documental, producido en colaboración con TVE, ésta se niegue a emitirlo porque “no tiene interés, carece de actualidad y el protagonista, don Juan Carlos, ya no reina”. Según esta opinión, las biografías de los grandes hombres que no viven ya no deberían ni escribirse ni leerse. Item más, los grandes documentales que, de vez en cuando, nos ofrecen sobre la historia.

La ridícula explicación no ha podido ser de Leopoldo González Echenique, Presidente del Ente que lo negoció y facilitó, además, todo el fondo de imágenes que sobre el rey hay en sus archivos, porque ya no está, desde septiembre de 2014.

Por lo tanto, la decisión de no emitirlo ha debido salir del actual responsable, José Antonio Sánchez, un hombre muy cortesano que cuida a la Familia Real en exceso. No hay información, imágenes ó noticias referente a los Borbones, sobre todo de Letizia, que se emita sin su aprobación.

Otras fuentes consultadas dicen que las presiones han debido venir del propio Gobierno, concretamente de La Moncloa, ninguneada en el reportaje mientras sí aparecen opinando sobre don Juan Carlos Alfredo Pérez Rubalcaba y Alfonso Guerra.

No me sorprende. Tanto el director Miguel Courtois pero, sobre todo, Laurence Debray, la periodista historiadora que realizó no solo la entrevista sino el guión del documental, son de izquierdas. La joven es hija del intelectual francés Regis Debray, que luchó con el Che Guevara y luego fue asesor del presidente François Miterrand.

Los responsables del documental, no creen que el motivo sea la no aparición de Mariano Rajoy. A lo mejor, llevan razón. Pienso que, en estos momentos, tiene problemas mucho más importantes como para preocuparse de esto.

Pero si el impedimento no ha sido de Televisión (en este caso retiro mis comentarios sobre el señor Sánchez, José Antonio) ni de Moncloa, solo queda La Zarzuela. Puede.

De un tiempo a esta parte, hay un exceso de celo por proteger la figura de Felipe VI. Ya podían cuidar más el protocolo para impedir que individuos de la calaña de Pablo Iglesias se presenten en La Zarzuela en mangas de camisa y deportivas y, además, tuteando al rey.

Hay en el documental tantos elogios hacia don Juan Carlos, que su figura aparece tan agigantada que todo aquel que lo ha visto se pregunta: ¿por qué abdicó? ¿Por qué le echaron?

Lo más curioso es que mi amigo Javier Ayuso que, como Jefe de Relaciones Exteriores de la Casa, participó muy directamente en la grabación, se declara “abochornado” y culpa a la falta de transparencia de Televisión Española que, además, no ha cumplido el acuerdo con France 3, ¡una vergüenza!

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