Bodas por la exclusiva

Que la boda del año haya sido la de un torerito y la presentadora de un programa gastronómico de televisión es una muestra del nivel de este país que, todavía, es España.

Hasta dos números consecutivos ha dedicado la revista Hola a la boda de Cayetano Rivera y Eva González. Según la compañera Carmen Rigalt, “ella no quería casarse pero accedió. Lo hizo obligada por las circunstancias, o sea, por la pasta”.

La frase de que hoy los famosos se casan por “la exclusiva”, es aplicable a todos. Sin excepción.

Hasta el hortera e histriónico cocinero, hoy se dice chef, David Muñoz y la presentadora, también hortera, Cristina Pedroche, más conocida por la Pedroche, vendieron la exclusiva de su horterísima ceremonia, por llamarla de alguna manera, de ceremonia no tenía nada, a la revista Hola, el “banco” al que los famosetes acuden cuando tienen necesidad de liquidez. “Edubank”, lo denominaban los famosos que mercaban con sus vidas, cuando Eduardo Sánchez, el anterior director, e hijo del fundador, Antonio Sánchez Gómez, y padre de la actual oligarquía femenina que rige hoy la publicación.

En su día, durante mi experiencia en revistas del corazón, tuve que negociar más de una de estas bodas. Al inolvidable Antonio Sánchez, propietario y director de Hola, no le gustaba este chalaneo. Por nada. Solo por dignidad profesional mientras pudo y tuvo fuerzas, incluso para enfrentarse a su propia sangre.

Cuando no había más remedio, me pedía que hiciera de intermediario, que él ya decidiría.

Fue la época en la que los famosetes comenzaron a vender directamente sus exclusivas, sin la mediación de agencias. La primera fue Massiel con su hijo Aitor, nacido en Londres.

Jimmy, en su libro “Mi vida entre los Franco”, explica la venta de su boda aunque, por desconocimiento de los entresijos, no toda la verdad. Ignoraba cuál fue la actitud del director que salió de su despacho, cierto es, para saludarle y conocer los motivos de la visita.

Pero para tratar el chalaneo del tema del dinero, me pidió fuera yo quien discutiera con Jimmy para más tarde tomar él la decisión.

La cantidad exigida era muy superior al millón de pesetas de 1977. Pero Sánchez Gómez no estaba dispuesto a dar más del dinero que le había ofrecido en el primer momento, aunque la boda valía mucho más.

Desde la ventana del despacho del director, en Miguel Ángel 1, veíamos como Jimmy cruzaba la calle y hablaba con Merry, la novia.

“Por esa boda que entonces saqué un millón, hoy cobraría cinco o seis. Era la primera vez que vendía una exclusiva social y pagué la novatada. Hice un negocio imbécil”, relata en su libro.

Ignoro qué cantidad habrá pagado Hola a los protagonistas de la hortera boda del cocinero y la glamurosa boda del torero. No me cabe duda que habrán sido cientos de miles de euros en este último caso. Mucho más que lo que el torero cobra por corrida, se encuentra muy a la baja, y ella por presentar “Master Chef”.

Si no fuera así, nadie entendería que la revista haya decidido publicar esta semana un nuevo número, después de las 50 páginas (de 164) y 103 fotos la pasada semana. Un pastón por el bodorrio de chiste… quiero decir de chistera que, como diría María Dolores Pradera, ya no se estila.