Las vacaciones reales… colean

A diferencia de la Casa Real Española que, a pesar de la tan traída y llevada transparencia, todavía no conocemos donde disfrutaron las vacaciones Felipe y Letizia con sus dos hijas, Leonor y Sofía, en Noruega, las vacaciones estivales reales se han vuelto contra el príncipe heredero Haakon Magnus pero, sobre todo, contra su esposa, la polémica Mette Marit.

No porque la casa real nórdica haya ocultado, como la española, el lugar elegido por los herederos y sus hijos, Ingrid y Svern, sino por el alquiler de un lujoso y exclusivo yate, el “Mia Elise”, a 270.000 euros semanales.

Se trataba de una espectacular embarcación de 164 pies, seis camarotes privados, dos gigantescas jacuzzis y un mayordomo las 24 horas del día.

La prensa noruega, a diferencia de la muy cortesana española, ha exigido conocer como se han pagado y contra que presupuesto los 540.000 euros correspondientes a las dos semanas de alquiler.

Pienso que la transparencia sobre la economía de su Monarquía es de obligado cumplimiento y al céntimo.

En España, sería bueno empezar a hacer un poco de periodismo de investigación. Lo que no es de recibo es que en la primera comparecencia ante la prensa, después de las misteriosas vacaciones, con motivo de una audiencia en La Zarzuela, Felipe se permitiera preguntar a los periodistas con cierto cachondeo: “¿A qué teníais ganas de vernos?”

Ninguno de los presentes se atrevió a responder lo que era casi obligado: de lo que tenemos ganas es de saber dónde han estado. A lo mejor, el Rey, tan buena persona como es, lo hubiera dicho.

Cierto es que no ha sido el primer año, ni el segundo ni el tercero. Ya es “tradición” desaparecer durante unas semanas intentando que la prensa nunca sepa dónde han estado.

Hasta ahora, mientras simplemente era el heredero, pase. Pero desde que se ha convertido en Jefe del Estado, es obligado saber dónde se encuentra en cada momento el Rey. No se puede repetir aquello de “el Rey está ausente del país” que Felipe González dijo cuando se preguntó en el Congreso dónde se encontraba don Juan Carlos. El inolvidable general Sabino lo aclaró, desvelando que se encontraba en Suiza aunque sin aclarar los motivos que, pasado el tiempo, se han conocido: Marta Gaya. La pareja atravesaba un mal momento a nivel sentimental. Tan malo era que don Juan Carlos no se quedó, ni tan siquiera, al 80 cumpleaños de su padre, festejado por su hija la infanta Pilar, en su casa de Puerta de Hierro.

Cierto es que, en aquellos años, no había transparencia alguna. Pero ahora que se presume de ello, no es de recibo que el Rey y su familia desaparezcan, tras una rocambolesca huida de Letizia y sus hijas, posiblemente al sur de Italia, pasando por Estambul. Jugando al escondite con la prensa.