El miércoles, la “boda” de Isabel y Mario

No será la boda sino la presentación en sociedad, la puesta de largo de los “novios del año”. Pero el día que se casen, que está al caer, ni habrá tanto periodista ni tanta expectación como el próximo miércoles cuando Isabel Preysler y Mario Vargas Llosa hagan su entrada en ese “templo” , que es el edificio Commodore Criterio, en la Quinta Avenida de Nueva York, restaurado por el arquitecto Norman Foster.

¿El motivo? Asistir a la gala de inauguración de la gran tienda de Porcelanosa, esa empresa de Vilarreal, líder del sector de la cerámica en el mundo, y proveedores de la Casa Real británica.

A dicha gala neoyorquina, están invitados personajes tan importantes como Richard Gere y su novia española, Alejandra Silva; Sarah Jessica Parker; Irina Shayk y su actual pareja, Bradley Cooper, el actor, en estos momentos, mejor pagado de Hollywood.

La duquesa de Alba tenía puesta toda su ilusión en esta fiesta a la que, por supuesto, estaba invitada. Por ello, la presencia de Alfonso Díez, su viudo, tendrá una evocación muy especial.

Pues bien, a pesar de todos estos VIPS y algunos más, nadie despertará más expectación e interés mediático que Isabel y Mario o Mario e Isabel, que tanto monta, monta tanto. Será la primera vez que la pareja más famosa del mundo, no solo en España, hasta el New York Time se ocupó de ellos recientemente, comparezcan juntos y de manera tan pública ante la prensa. Cientos de periodistas han pedido a Porcelanosa ser acreditados.

Que este acontecimiento social tenga lugar en Nueva York, añade mucho más morboso interés. No olvidemos que hace tres meses, el Premio Nobel celebraba sus cincuenta años de matrimonio, sus bodas de oro, despidiéndose de su esposa, Patricia Llosa, para volar a Madrid e iniciar una nueva vida sentimental junto a Isabel Preysler.

Ítem más, también el próximo miércoles, día 9, y a pocos metros del edificio de Porcelanosa, donde los novios del año oficializan públicamente su relación, la todavía esposa del Nobel y sus hijos, se reunirán para una celebración familiar. ¡Increíble!

Esta semana, Gonzalo Vargas Llosa, uno de los tres hijos de Mario, ha hecho unas declaraciones al diario ABC muy poco elegantes: “Ese no es el Mario que yo conozco”, ha dicho en tono despectivo. Pero lo más desagradable e insultante, no solo para su padre, sino también para Isabel, es ese “perjuicio” que no beneficio de la duda, sobre la sinceridad de las relaciones de la pareja:

“Si estas se desarrollaran lejos de las cámaras y de las fiestas, lo más probable es que esa relación no duraría ni un mes más”.

Si estas palabras no fueran ya suficientemente insultantes para los sentimientos de su padre hacia Isabel, lo remata diciendo: “Supongo que no le queda otra opción (a Mario) que adaptarse a menos que cambie de pareja”.
¡Muy fuerte, muchacho!