Dolorosamente harto de… (II)

(Continuación)

De los selfies.
De que ya no se respete para esto ni al Rey emérito.
Del año de El Greco.
De la excesiva presencia de los muchachos de Podemos en todos los programas de debate de televisión y radio.
De la ausencia de portavoces cualificados del PP en los debates televisivos.
De la risa de la Presidenta de la Junta de Andalucía.
Del empecinamiento de la Infanta de no querer renunciar a sus derechos y privilegios cuando no debería tener ninguno.
De que Felipe no se atreva a desposeer a su hermana de títulos y honores.
De que en la cocina del chef del Bulli sea más importante el discurso que la manduca, según David Jorge, el cocinero vasco que defiende la cocina sin gilipolleces.
De que Zarzuela se niegue a informar, con excesiva frecuencia, de muchas de las actividades de Felipe y Letizia por considerarlas “asuntos privados”, cuando ellos no tienen privacidad sino intimidad, que no suele ser el caso.
De que el Jefe de la Secretaría del Rey emérito no se digne acusar recibo de las cartas y correos a Su Majestad.
De que el Presidente no haga público ya los nombres de los o las candidatos / candidatas al Ayuntamiento y Comunidad de Madrid.
De que al pequeño estafador y granuja de Nicolás no le hayan sentado la mano de una puñetera vez.
De que el ministro Guindos siga respaldando a su secretario de Estado de Comercio, quien ha alimentado irresponsablemente, con sus informaciones, el ego del pequeño delincuente, digamos que todavía presunto.
De que el exsecretario de las Infantas no haya aclarado la relación de Nicolás con la Casa Real ¿a través de él?
De que este individuo en edad penal se niegue a responder al juez.
De que el juez no le mande a la cárcel hasta que cante.
De Carmen Lomana, la socialité progre que ya no sabe qué hacer para mantenerse en el “candelabro”. Ahora le toca relacionarse con Podemos. ¡Qué peligro tiene esta dama!
De la persecución de Hacienda a todos aquellos cuyo careto aparece en televisión.
De los comentarios irresponsables, inadecuados e inoportunos de Willy Toledo.
De las hermanas, novias o amantes que no saben de qué viven el hermano, el novio o el amante.
De las paridas exculpatorias de los abogados de la Infanta.
De la ley Botín.
De las bodas y separaciones por la exclusiva.
De los “expertos” de economía que polemizan en programas de televisión sin tener puta idea.
Del victimismo de Artur Mas.
De los premios literarios por encargo.