Yo creo en los Reyes... Magos

Yo, como diría Sancho, ni quito rey ni pongo rey, pero los Reyes Magos son los únicos en los que creo. Como millones de españoles. Sobre todo, desde la abdicación de don Juan Carlos, ¡siete meses y cuatro días ya!

A diferencia de los que reinan sobre la tierra, éstos, que vienen del Oriente de nuestra ilusión, nunca decepcionan ni a los pequeños ni a los grandes porque la ilusión perdida con los de aquí, son verdades halladas en Melchor, Gaspar y Baltasar.

Hablar de ilusión es admitir la existencia de una realidad no ilusoria, gracias a estos reyes que cada año nos visitan. Por muy desmesurada que sea la ilusión. Porque, como día Aristóteles, no existe más que un solo principio motor: “la facultad deseante”.

En algunas ocasiones, solo se queda en eso, en un deseo que es lo que ennoblece al hombre. Y como yo, al igual que Julio Cesar, creo lo que deseo, estoy seguro que los Reyes Magos me concederán lo que en esta columna les pido. Y lo pido con tanta fuerza, tan impecablemente, que, al fin, Sus Majestades me concederán lo que deseo de corazón. De todas formas, que bueno es navegar sin descanso hacia nuestro deseo aunque no sea más que un sueño, que dijo el poeta.

He aquí la petición de esta columna a los Reyes Magos para:

Don Juan Carlos: Una tarjeta dorada.

Doña Sofía: La vuelta a sus orígenes, nacida griega. Como española, no le ha ido nada bien.

Don Felipe: Paciencia con Letizia.

Letizia: Menos impaciencia con Felipe.

Infanta Elena: Ser una buena Verónica para poder enjugar las lágrimas de su hermana Cristina.

Infanta Cristina: Hasta que la prisión nos separe.

Iñaki Urdangarin: Hasta que los vis a vis carcelarios nos reúnan.
Maríano Rajoy: Ver pasar el cadáver de su enemigo tras las elecciones.

Soraya Sáenz de Santamaría: Que nunca le falten estos reyes (los Magos) a Ivan.

Pablo Iglesias: La Sexta para mí solo.

José Castro: Ser como Magnaud “el buen juez” de Azorín.

Pedro Horrach: No parecerse a Bernard Gui, el fiscal inquisidor de “El nombre de la rosa”, de Umberto Eco.

Miquel Roca y Jesús María Silva: Ser como Horrach, mejor defensor que los dos juntos.

Tomás Gómez: Un tranvía de juguete.

Susana Díaz: Que no le falte la astucia de la zorra.

Pedro Sánchez: Cuidado que puedes caerte del árbol.

Isabel Pantoja: Ser en la cárcel como la otra Isabel, la duquesa.

Alfonso Díez: Volver a ser quien fue.

Marta Ortega: El caballo que está a su nombre.

Sergio Álvarez: Fuerzas para pelear por ese caballo.