Letizia, embajadora de la moda… alemana

A doña Sofía nunca se le criticó ni se le alabó por la ropa que lucía en sus comparecencias públicas, tanto en España como en sus viajes oficiales al extranjero. Cierto es que no se distinguía por su elegancia, aunque siempre correcta y discreta.

Todo lo contrario a lo que le sucede a su inefable nuera y consorte. Ignoro si la culpa la tiene ella o las periodistas que sólo hablan de lo que lleva o deja de llevar. Desde los vestidos a los zapatos, pasando por los bolsos.

Tal parece Rania de Jordania, a la que no solo se parece físicamente sino también en la faceta más frívola referida a la moda. Ha llegado a ser tal, que en Amman unas veces la llaman la "Carolina jordana" y otra "la reina de los bolsos". En España, con Letizia, algo parecido aunque sin llegar a ese extremo.

De todas formas, estoy seguro que, cuando la consorte española se levanta, debe pensar: ¿Qué me pongo hoy para sorprenderles? ¡Vive dios que lo consigue! Sobre todo, en los viajes oficiales que está haciendo últimamente, por los países de la Unión Europea, con críticas dispares. Unas veces mal y otras peor.

Si en el viaje a los Países Bajos demostró nada que ver con Máxima, tan máxima en todo, tampoco en Luxemburgo, con la cubana de La Habana, Teresa Mestre, o en Bélgica con la sosa Matilde.

Con el viaje a Alemania, Letizia se ha vuelto a equivocar. No porque competía con la señora Merkel, la canciller no participa en estas frivolidades, sino porque, con una total falta de seguridad, ha querido ganarse a los alemanes como embajadora de la moda… alemana, vistiendo de Hugo Boss de los pies a la cabeza.

Se ha olvidado o sus consejeros, si es que los tiene, no se han atrevido a informarle que ella es embajadora de España en todos los aspectos. Empezando por la moda.

En nuestro país hay muy grandes diseñadores, empezando por Lorenzo Caprile (españolísimo el espectacular modelo que la infanta Elena vistió en la boda de la heredera de Suecia); Miguel Palacio, Amaya Arzuaga; Modesto & Lomba y Adolfo Domínguez (Premio Telva al mejor diseñador nacional 2014) entre otros. Y no, precisamente, su pigmalión, Felipe Varela, que no se encuentra entre los grandes.

Solo se le conoce porque viste a Letizia, que le ha hecho millonario. Me gustaría saber cuánto ingresa a cuenta del Presupuesto español desde que es "proveedor de la Real Casa".

De todas formas, ir a Alemania vestida de Hugo Boss no ha sido un acierto. Perdón por dedicar la columna de hoy a la moda. La culpa la tienen mis compañeros, que han convertido a Letizia en toda una modelo de alta costura. Parece que de ella es lo único que les interesa. Para mi tiene otros valores que hoy no vienen al caso.

Sobre el autor de esta publicación