Cuidado, Arriola, que viene la Fumanal

La aparición de Pablo Iglesias primero y de Pedro Sánchez después, con una fuerza tan grande que ya no es nada igual en la izquierda, es como para preocuparse por no decir acojonarse, en la derecha. Pero, sobre todo, para otro Pedro, Arriola Ríos, el sociólogo asesor político y gurú del PP que maneja el destino de Génova, a nivel demoscópico. Así les va.

Su último “éxito”, el del machista Arias Cañete que, siguiendo sus consejos, de ofrecer un perfil bajo, como el que le aconseja a Rajoy, se estrelló contra la socialista Elena Valenciano.

“El rasputín de Génova”, como le llaman sus enemigos, que tenerlos los tiene y muchos dentro del partido, está casado con la pintoresca ex ministra y vicepresidenta del Congreso, Celia Villalobos, “marujona de pueblo”, según propia confesión, pero se olvidó decir que forradísima, justificando que Pedro Sánchez comparezca en programas como “Sálvame”. Su marido es uno de los que más gana en el partido como asesor amén de ser propietario y director , entre otras empresas, del Instituto de Estudios Sociales y de la sociedad consultora “Consultoría de Investigación Social”.

Pienso que los éxitos de Podemos y del nuevo Secretario General del PSOE han debido romperle todos los esquemas. Ya no valen las encuestas de las que tan amigo es el señor Arriola, a quien le ha salido una durísima competidora, Verónica Fumanal.

Se trata de una joven catalana , especializada en el diseño y promoción de dirigentes a través de la consultora “Politikon”. Con nuevos sistemas. Nada que ver con los antiguos y tradicionales del señor Arriola.

Entre sus más recientes éxitos, Albert Rivera, uno de los políticos mejor valorados. Pero, sobre todo, Pedro Sánchez a quien ha logrado que toda España le conozca a nivel popular, arriesgando con inteligencia y pasión, uno de sus tres preceptos irrenunciables junto a “tener una marca original” (Sánchez lo es) y “un discurso positivo” (que lo tiene).

Nada de encuestas, por muy manipuladas que sean. Simple y sencillamente que sus “pupilos” estén donde esté la gente para que “los ciudadanos se interesen por los políticos y la política porque así se interesan por sus propias vidas en programas de elevada audiencia”.

Cuidado, Arriola, o te pones las pilas o te segarán la hierba bajo los pies sin enterarte.

¡Ay! Pedro, pienso que Verónica Fumanal debe estar quitándote el sueño y, a la larga, el sueldo.

PD: ¿Por qué no la contratáis para que se encargue de promocionar a Juanma Moreno, presidente del PP andaluz, y que al pobre no le conoce ni dios?

¡Que razón tenía María Dolores de Cospedal! Pero como fue un capricho de Rajoy , o ¿era tuyo?