Don Juan Carlos y doña Sofía no necesitan divorciarse

Después de conocer la noticia del “inminente comunicado del divorcio de don Juan Carlos y doña Sofía” que ayer publicaba el periódico italiano La Repubblica, siguiendo los consejos que me dio Letizia el día de nuestro “encuentro / desencuentro”: “antes de escribir, llama siempre a La Zarzuela”, decidí ponerme en contacto con Jordi Gutiérrez, el eficiente Jefe de Prensa de la Casa. Lo hice aun conociendo la respuesta y con el riesgo de oír eso de ¿tú también te lo crees? Pues más bien va a ser que no, sin necesidad de seguir los consejos del portavoz de llamar al periódico italiano que, al parecer, está mucho más informado que la propia Casa y cuya información procede de periodistas expertos españoles. ¡Si así es, aviados estamos!

Ni aunque lo diga uno de los más prestigiosos diarios de Italia  y no lo desmienta la Casa Real (que no lo va a hacer) ¿divorciarse los reyes? ¿divorciarse don Juan Carlos y doña Sofía? ¡Si llevan separado de hecho más de treinta años!

A este columnista le cupo la oportunidad de descubrir , durante el viaje de Estado del rey de España a Chile, el 17 de octubre de 1990, que los reyes no dormían ni en la misma cama ni en la misma habitación del hotel Crown Plaza de Santiago sino en estancias distintas y distantes. Mientras doña Sofía ocupaba la suite 2209, don Juan Carlos la 1023.

Aquel descubrimiento sorprendió a los españoles cuando se hizo público en el desaparecido diario El Independiente, del cual fui enviado especial en el citado viaje real. Era la elocuente demostración de que cuando un matrimonio decide separarse “de lecho” es porque ya no comparten nada privado ni íntimo en sus vidas.

Pues eso. No desde entonces sino desde mucho antes don Juan Carlos y doña Sofía están separados de hecho. ¿Un divorcio? ¿A estas alturas? Hasta la abdicación, solo han comparecido juntos en actos institucionales y oficiales, durante los cuales ni se han mirado.

La abdicación ha sido una liberación. Para los dos. Para don Juan Carlos no tener que soportar más la presencia de doña Sofía; para ella, no tener que recurrir a su “profesionalidad” para mantener con dignidad su papel de reina consorte.

¿Qué podían haberse divorciado hace años? No lo hicieron en beneficio de la Institución que representaban. Ese fue el gran sacrificio de los dos. Si ahora lo hicieran, solo sería oficializar una separación que dura ya décadas.