Con estos mimbres, este cesto

Las operaciones, las caídas, las crisis familiares, la “amiga entrañable” y los escándalos de Iñaki Urdangarin y la infanta con imputaciones y desimputaciones, habían impedido a la Casa Real llevar a cabo una política informativa institucional como dios manda.

Bastante hacían Rafael Spottorno y Javier Ayuso actuando de bomberos para apagar tantos focos como iban surgiendo a lo largo de este año, al que podemos calificar, en palabras de la prima Lillibeth de “annus horribilis”. Y van ya…

Tanto el Jefe de la Casa de Su Majestad como el responsable de comunicación de La Zarzuela se sentían incapaces de frenar la campaña mediática contra la conducta, no precisamente, ejemplar del rey. Llegaron incluso a que pidiera perdón, prometiendo no volverlo a hacer. Me pareció gratuito por no decir un error, sobre todo lo segundo. Todo esto era consecuencia de una labor de parcheo sobre la propia marcha. Sin posibilidad de actuar a largo plazo ante el temor de lo que pudiera suceder mañana.

“Saber para prever a fin de poder”, que dijo alguien, aunque es una previsión muy necesaria sentir que no se puede prever todo. ¿Cómo podían imaginarse que la propia “amiga entrañable” iba a encender la mecha, compareciendo ante los medios, incluso, con reportaje y auto entrevista en el Hola? ¿Cómo apagar ese fuego?

Pero, después de la tempestad, ha venido la calma suficiente para que el staff de la Casa se pusiera a la tarea de lavar la imagen del rey, sobre todo en el extranjero, donde más duras han sido las críticas con los problemas de la monarquía española.

Tanto en el reportaje, emitido por la cadena pública alemana ZDF, como el que, según mi compañera Pilar Eyre, prepara la televisión portuguesa, SIC, de la que es presidente Francisco Pinto Balsemao, gran amigo de don Juan Carlos, se ve la mano de Javier Ayuso.

De los 44 minutos de duración en el publi-reportaje de la alemana, solo cuatro dedican a los escándalos de la Casa Real. Incluso pasan de puntillas por el caso Urdangarin. Lo más sorprendente es que define a la Familia Real como “un equipo que trabaja unido y en estrecha coordinación”. Para demostrar la “objetividad” del reportaje, afirma, refiriéndose a Corinna, que se trata de “una amistad y nada más”.

Lo que despierta hilaridad es cuando dicen, refiriéndose a Letizia, que “hace constantemente un gran esfuerzo por no eclipsar a su marido”. Cierto es que son las palabras de Almudena Martínez Forner, de “ABC”, la periodista más cortesana de todas las existentes en España quien, también, añade que “hemos conocido a Felipe, hemos sabido quien es el auténtico príncipe a través de la relación con su mujer”. No hay duda que no se puede decir mayor tontería.

Cierto es que las valoraciones sobre el rey y la Casa Real estaban hechas por Ansón, Ussía, María Emilia Casas, presidenta del Tribunal Constitucional, y Javier Ayuso, responsable de comunicación de La Zarzuela y la citada periodista de ABC, el diario monárquico por excelencia. Con tales mimbres, no podía hacerse otro cesto.