El pasado siempre es presente

Como periodista de larga trayectoria que soy, me satisface profesionalmente acertar en mis juicios de valor y en mis previsiones. Cierto es que cuando me equivoco, rectifico. Pero, por el conocimiento que uno tiene sobre determinadas materias y ese olfato que Dios me ha dado, es fácil acertar.

Me gustaría dejar bien claro, una vez más, que no soy monárquico aunque, por todo lo que está pasando en estos momentos, no se lo que soy. Como muchos españoles monárquicos o no.

De un tiempo a esta parte, la historia de nuestra Familia Real ha ido de mal en peor. No porque el matrimonio de don Juan Carlos y doña Sofía no haya sido ni es un ejemplo para nadie. Cierto es que cincuenta años de convivencia no solo acaban con la pasión , si es que la ha habido; el amor, que no lo hubo nunca; el cariño y hasta la amistad, imposible cuando no te aguanto.

Todo esto ya estaba descontado en esta trágica historia en la que sus regios protagonistas decidieron sacrificarse durante cincuenta años para salvar la Institución que representan.

Ese sacrificio puede no haber servido para nada por la irresponsabilidad de quienes tenían la obligación de casarse con quienes debían y no con quienes quisieron.

Este columnista ya lo advirtió. Tanto como cuando Elena y Cristina y no digamos con Felipe, anunciaron sus matrimonios. Ninguno de los tres acertó. La primera se divorció; la segunda acaba de ser imputada y el tercero…

Confieso no ser feminista ni tampoco muy de izquierdas,  pero tengo un gran respeto por la intimidad de todo ser humano. Por ello, en esta ocasión me abstengo de opinar sobre la última noticia de Letizia, en un canallesco más que libro, libelo, escrito por un primo carnal, David  Rocasolano y, parece ser,  con documentos inquietantemente reveladores.

Pero, como ya dije cuando el príncipe se casó con ella, ¡cuidado! el pasado siempre es presente. No lo digo yo, lo decía don Juan , conde de Barcelona, abuelo paterno del príncipe. Y así ha sucedido. El pasado ya es presente. El frasco de las sales, por favor.