Familia del Rey pero no Familia Real

El Rey no se merece esto. Lo digo yo y todos aquellos a quienes ha indignado el caso Urdangarin. Hasta la infanta Pilar, cuando fue preguntada si estaba preocupada, respondió: “Más preocupada tiene que estar su familia”.

Al contestar así, se estaba refiriendo a la Familia Real no a la familia del rey a la que ella pertenece y que no es lo mismo. Como tampoco son los parientes.

Una vez más recuerdo a nuestros internautas que Iñaki Urdangarin forma parte de ese núcleo cerrado, compuesto, tanto solo, por el Rey, la Reina, el Príncipe, las Infantas y sus cónyuges. Nadie más.

Por ello, los actos de sus miembros adquieren una relevancia especial. Tanto para lo bueno como para lo malo. Diferente si Urdangarin fuera, tan solo, familia.

Muchos han sido los articulistas que han preguntado estos días que puede hacer don Juan Carlos ante la conducta, presuntamente delictiva, de su yerno. Ha habido, incluso, quienes han hablado de divorcio, que son ganas de decir tonterías.

Pero ha habido alguien, Mabel Galaz, en El País, quien, en su artículo del pasado domingo sobre Urdangarin, ha reflexionado con inteligencia en la línea que yo vengo defendiendo desde hace ya mucho tiempo.

Recuerda, como hemos hecho aquí, en esta columna varias veces, los antecedentes de otras casas reales cuando, algunos de sus miembros, se han visto envueltos en escándalos que podían afectar gravemente al prestigio de la Corona.

“Lo habitual, dice la periodista, es ser retirado o lo que es lo mismo seguir siendo familia del Rey (como la infanta Pilar, lo digo yo) pero no Familia Real”. Retirarle privilegios, honores y título cuando sea imputado. Pero, para que no salpique a la Monarquía y el yernísimo pueda defenderse como “cualquier otro ciudadano”, (que no es) según La Zarzuela, mejor ahora que después.

Refiriéndonos a la presunta implicación del señor García Revenga en los negocios de Urdangarin, no es de recibo decir, como ha dicho la Casa Real, que dicho señor “actuó a título exclusivamente privado”, cuando se convirtió en tesorero de la empresa Nóos.

Y no lo es porque se trata del Jefe de la Secretaría de las infantas y como tal, funcionario de la Casa, con categoría de subdirector general y 60.000 euros de sueldo anuales.

Con un antecedente que agrava su conducta: Carlos García Revenga creó para la infanta Elena, en el 2007, una empresa que el rey ordenó cerrar a los pocos días y sobre la que ya hemos escrito en esta misma columna.

Si Iñaki deja de ser familia real, García Revenga, secretario. Pienso yo.