Los ‘royals’ españoles, ¿de vacaciones?

Me resisto a seguir llamándoles Familia Real. Son todo menos una familia unida y feliz. Ya no comparten ni sentimientos familiares ni el mismo techo.

En Madrid, Felipe y Letizia viven en su “chalecito”, que es lo que parece el pabellón a tiro de piedra de La Zarzuela.

La infanta Elena y sus dos hijos en su piso del madrileño barrio del Niño Jesús, una zona de clase media. Como vecinos del edificio, la diputada Celia Villalobos y el famoso abogado de la jet Marcos García Montes.

Cristina, en su palacete de Barcelona. De un tiempo a esta parte y de manera circunstancial (me gustaría conocer  las circunstancias, aunque me las imagino) en Washington trabajando para Alierta. “Una madre para La Zarzuela”, según Raul del Pozo. “A la reina también le preocupa el destino de sus nietos y de si los va a colocar Telefónica como hizo con el yerno” (sic).

¿Y don Juan Carlos? El sí comparte el mismo techo que la reina aunque no el mismo lecho. Desde hace décadas.

A pesar de esta diáspora, solo existe una Casa , la del Rey, por mucho que algunos pretendan que también haya la del príncipe. Tan solo se trata de una Secretaría, al frente de la cual está el discreto y silencioso Jaime Alfonsín.

Este mes de agosto, que para los ‘royals’ españoles solo tendrá 18 días, por “culpa” de la visita del Papa, la Casa de Su Majestad se ha trasladado a Palma de Mallorca, donde el rey seguirá ejerciendo como Jefe del Estado  que es. Esté donde esté.

El resto de los ‘royals’, ya están, también, en la “urbanización” Marivent, donde cada uno dispone de un chalet ó vivienda independiente. El de Felipe y Letizia, más independiente que ninguno, con un muro levantado para protegerles de la curiosidad mediática.

Desde hoy se inicia la “caza” de una fotografía de Letizia en bikini. La de todos juntos, esto es difícil desde el 2009, cuando empezó a resquebrajarse lo que , hasta entonces, era una familia. A lo mejor, no imposible. Tiempo al tiempo.

Ese año la reina se ausentó, por primera vez, de la Copa del Rey, dejándole solo. Se marchó con sus hijas, Elena y Cristina, a Grecia. No regresó hasta el 11 de agosto cuando Felipe y Letizia ya habían abandonado Mallorca con sus hijas para realizar el viaje privado de todos los veranos. Ya se sabe el poco apego que la consorte tiene por Palma. Sobre todo si están sus cuñadas, las infantas.

¿Llevo o no razón al no utilizar la palabra familia sino “royals”? Perdón por el anglicismo que se aplica, of course, a los Windsor.