Franco pensó en Otto de Habsburgo para Rey de España

Según Ramón Pérez Maura, autor de “Del Imperio a la Unión Europea: La huella de Otto de Habsburgo en el siglo XX” a Franco le hubiera gustado para el trono español el archiduque que acaba de fallecer. No todas las fuentes son coincidentes en cómo se planteó ante el general esta candidatura. Al parecer, fue Martín Artajo, con el respaldo de Carrero Blanco y el general Muñoz Grandes, quién le preguntó a Franco: “¿Usted, Excelencia, ha pensado que Otto de Habsburgo podría ser otro candidato?”.

Franco le contestó: “Sin duda es el príncipe más preparado, el que más coincidiría con nuestro pensamiento, posiblemente el que más se podría identificar con los ideales que ha perseguido la Cruzada y que ha intentado lograr la elaboración del Estado actual.”

Pérez Maura escribe que otro de los más fervientes partidarios de esta candidatura era el marqués de Valdeiglesias, consejero permanente del Consejo de Estado. Pero fue el propio Otto de Habsburgo quién le convenció de lo absurdo de tal pretensión. Lo recuerda así:

“Yo tuve una conversación con él cuando intentó convencerme de que debía convertirme en rey de España, a lo que le respondí, con toda la claridad necesaria que, por mi parte, este problema no se daría jamás. Siendo la monarquía indispensable para España no había más que una persona que pudiera ser candidato al trono: el príncipe Juan Carlos“.

El autor recuerda que, en 1955, Otto de Habsburgo acudió al palacio de El Pardo en compañía del marqués de Valdeiglesias. Al parecer, durante la audiencia, “Franco hizo algunas alusiones a la sucesión a la corona de España, pero el archiduque no entró, en ningún momento, en la conversación. No quiso ni siquiera discutir el asunto con su interlocutor, el general Franco”. Sin embargo, más adelante explicó qué “todo acabó cuando Franco me escuchó decir que bajo ninguna condición aceptaría una solución que me incluyera. Yo fui leal a la dinastía española y punto. Y, además, le diré francamente que ser rey desde el punto de vista personal es una de las tareas más horrorosas que se pueden tener en la vida. Se acepta si es un deber pero no se acepta por ambición… Hubo un momento que el Conde de Barcelona tuvo dudas sobre mi lealtad hacia él. Pero eso no duró mucho.” Otto de Habsburgo recuerda como se normalizó esta relación:

“Yo sabía que Franco nunca aceptaría al conde de Barcelona por ello pensaba que su hijo era la persona lógica…. creía, francamente, era mejor que el Conde de Barcelona renunciase y dejara el camino libre a su hijo. Ahí hubo diferencias entre él y yo. Quizá don Juan comprendió más adelante que mi modo de ver no era tan disparatado como creyó en un momento dado. Una vez me dijo algo que me hizo sentir que había cambiado su punto de vista. Hablando de cosas varias, repentinamente afirmó que comprendía que hubiera visto las cosas de distinta forma a él en este asunto….. Hubo un tiempo muy difícil entre los que apoyaban al padre y los que seguían al hijo”.

Al hablar de este tema de la sucesión, Otto menciona a otros pretendientes como Carlos Hugo y, además, “está este… ¿cómo se llamaba?”, se refería al duque de Cádiz. A su juicio, era el más peligroso, sobre todo porque “había gente como Pepe Solís que estaba muy a favor suyo”.

Es bueno recordar hoy, con motivo de su fallecimiento, la lealtad que mantuvo hacia la Corona española y muy especialmente hacia don Juan Carlos por quien siempre apostó.