Tendrá que seguir esperando

Siempre he tenido aversión a las fechas emblemáticas de la vida de las personalidades o acontecimientos. Suelen ser lo que se llaman fechas redondas: 10, 15, 20 pero, sobre todo, 25 ó 50.

Cuando estas llegan, al personal se le marea, aturde y manipula exhaustivamente con números especiales, grandes reportajes conmemorativos y más de lo mismo. Sin olvidar las mismas declaraciones que se hicieron en la última efemérides.

En esta ocasión, coincidían el 25 aniversario del juramento a la Constitución, por parte del heredero, y su 43 cumpleaños. No muy diferente de lo que se publicó cuando cumplió los 42 y los 41 ….

Pero bastó una frase, pienso que inoportuna y hasta desafortunada, para que se montara el belén.

Sin venir a cuento, el príncipe Felipe declaró: “Ya estoy preparado para la sucesión.”

Nadie lo duda. Lleva 43 años preparándose. Por ello, no se me alcanza la intención de estas palabras si es que tienen alguna.

Ya se sabe que “es uno de los herederos mejor preparados de todas las monarquías europeas”. Hasta su madre lo ha repetido varias veces. Lo que no es absolutamente cierto. Los hay más y los hay menos. De todas formas, eso no tiene la menor importancia. Solo es un dato adicional. Nunca alcanzará el nivel de su padre por su capacidad de sintonizar, de conocer la condición humana porque él ha vivido en condiciones de conocerla.

Los méritos del rey no son hereditarios. Felipe solo heredará los derechos históricos y dinásticos. Lo demás, se lo tendrá que ganar día a día. Pero nunca, repito, alcanzará el nivel humano de don Juan Carlos. Por más que se lo haya propuesto Letizia, igualando la monarquía por abajo. No hay que olvidar que Felipe no nació en el exilio ni pasó las penurias de su padre. “El rey no estará graduado en Oxford ó Harvard (el príncipe tampoco) pero tiene lo que se llama la universidad de la calle y eso ha jugado a su favor”.

Ignoro de quien ó quienes fue la “brillante” idea de la insólita, sorprendente, comparecencia del príncipe para comunicar lo que ya se sabe. No señalo a nadie. Pero, desde aquí, me gustaría recordarle a quien corresponda que hay que esperar, que hay que seguir esperando. Por muchos años. ¡Larga vida a Su Majestad!

¿Ha oído a alguien decir al príncipe Carlos, el príncipe de Gales, que ya está preparado para la sucesión? Y eso que tiene 62 años y su madre, la reina Isabel, 86.

¿Sabían ustedes que la propia soberana británica le aconsejó a su primo, el rey Juan Carlos, que nunca abdicara? Pues eso.