El rey que gusta de tocar el culo

A este columnista la polémica nacional que envuelve estos días al simpático rey Carlos Gustavo de Suecia no le ha sorprendido en absoluto.

Como ya saben nuestros internautas, acaba de ponerse a la venta en el país nórdico un escandaloso libro “Carlos XVI Gustavo, monarca contra su voluntad” sobre las actividades sexuales extramatrimoniales del soberano sueco.

Según los autores, tres prestigiosos periodistas de investigación, el Rey Gustavo gustaba montárselo con dos o con tres mujeres al mismo tiempo y no con una, como a otros.

Lo sorprendente, insólito, increíble, inusitado, asombroso, excepcional y todos los sinónimos que gusten del caso, es que Carlos Gustavo no ha negado el contenido del libro. Es más, ha ofrecido una multitudinaria rueda de prensa para reconocer “que son verdad los hechos de los que se me acusa pero que todo ocurrió hace años”.

Nunca había ocurrido tal cosa en el mundo de las monarquías europeas. En otros países o se da la respuesta por callada o se mata al mensajero.

No es la primera vez que el Rey de Suecia, el padre de la recién casada princesa heredera Victoria, protagoniza un escándalo de contenido sexual. No hace mucho tiempo el soberano se convirtió en noticia al posar, su muy real mano, en el espléndido culo de la cantante greco-sueca Helena Paparizou, ganadora del Festival de Eurovisión del 2005.

Lo hizo así, como el que no quiere la cosa, dejando caer la mano tonta, tonta aunque sea de rey, a lo largo de la espalda de la joven, para posarla en la blanca y rotunda colina de su culo.

Los cronistas suecos publicaron que “la cantante se quedó en estado de shock, pero también, al parecer… contenta”.

¿A cuantas damas de la sociedad les gustaría que regresara el derecho de pernada real si es que ya no existe?

Conozco a más de una señora que se despepita, y nunca mejor dicho, por ser invitada a las recepciones de palacio. “Se que le gusto al Rey”, presume, incluso, delante de su marido.

Hasta la pobre y desgraciada Diana, durante unas vacaciones con la Familia Real española en Marivent, acompañada de su esposo el príncipe Carlos y de sus dos hijos, encontrándose en la piscina del palacio, mandó llamar a uno de sus ayudantes para preguntarle: “¿Usted cree que le gusto al Rey?”.

Incluso conozco a una ilustre dama que presume del parecido de su hija con Su Majestad. Pero volvamos al incidente de la mano real en el culo de la cantante. Según escribieron los periódicos suecos “la mirada que le lanzó la reina Silvia a su esposo en ese momento fue de las que no se olvida”.

Lo que siempre he dicho: fíate del Rey de Suecia, que parece tonto, y en manos que canta una eurovisiva te toca el culo. Lo que no se sabía es que lo hiciera a dos manos y con dos a la vez. ¡Qué tío!