La muchacha de Alcobendas como la de Valdebernardo

Arturo Pérez Reverte ha reconocido no sentir simpatía alguna por el actor Javier Bardem. Tampoco por el otro actor español, Antonio Banderas, hasta el extremo de no gustarle que ninguno de los dos fueran protagonistas de algunas de las versiones cinematográficas de sus libros.

Sobre el primero, sus sentimientos negativos los comparten miles de españoles, entre ellos este columnista. Del segundo, me gustaría saber los motivos. Pienso es una buena persona. Un buen hijo, un sufridor esposo y un actor mediocre que ha conseguido, a pesar de su mediocridad, triunfar en Hollywood. Políticamente se deja arrastrar por el clan Bardem, que le utiliza como si fuera un tonto útil. Que no lo es. ¿Es este el motivo?

A pesar de ello, nada que ver el afecto y la simpatía que por Banderas tienen los españoles. No sucede así con Bardem y su inefable esposa, Penélope Cruz. Sobre todo, a nivel mediático.

Se trata de una pareja que mantiene un permanente enfrentamiento con la prensa española a la que desprecia en la misma medida que adora a la extranjera. Cuando visita España, procuran no ya prodigarse sino aparecer juntos. Esa imagen no la regalan ni en los Premios Goya, a cuya gala llegaron por separado para no ser fotografiados.

A pesar de todo esto, la muchacha de Alcobendas ha decidido parir en España, en Madrid, en la misma clínica que la muchacha de Valdebernardo: la Clínica Ruber Internacional, aunque, al parecer, no ha sido fácil.

Los caprichos y las exigencias de Penélope, quien, según Aurora Algar, en crónica de El Mundo, el embarazo le ha cambiado el carácter ….. para todavía peor. No solo por los antojos sino por las ridículas exigencias con la clínica, “llegándose a plantear cambiarla por otra”.

Las exigencias de Penélope, nada que ver con las de Letizia. Consciente del interés mediático, mucho más.

Para dar a luz ha exigido unas dependencias especiales, de forma privada para ella y su familia.

No me cabe la menor duda que el nacimiento del niño, ya se sabe que se trata de un varón, despertará tanto ó más interés mediático que el de Leonor.

¿Se seguirá, en esta ocasión, el mismo protocolo que se montó para los partos de Letizia?

¿Habrá posado del bebé con la madre a la salida de la clínica Ruber Internacional? Si fuera por ella, lo evitaría. Pienso que le va a ser muy difícil.

¡Ay! Esa muchacha de Alcobendas, tan “progre”, por un lado, y tan “diva” y “clasista”, por otro.