¿Su hijo padre de sus hijas?

Mi querida baronesa Thyssen es la aristócrata más mediática que en el mundo existe. Solo le supera mi querida Cayetana, la duquesa más duquesa del mundo. ¿Qué sería sin ellas la prensa de evasión?

Esta semana, Tita , como se le llama familiarmente, incluso quienes no son de la familia, ha dado un paso más en la solución de ese camino tortuoso sobre la paternidad de sus hijas, Sabina y Carmen, dos preciosas criaturas que, como ella reconoce, “cada vez se parecen más a mi”.

Podría ser pero difícil, por no decir imposible, ya que las dos fueron engendradas por un vientre de alquiler y, además, de una mujer norteamericana.

Pues va a ser que si. Que si se le parecen. Porque, según rumores, el padre de las niñas es alguien muy conocido. “Muy pronto desvelaré su nombre”. ¡El frasco de las sales, por favor!

¿Acabarán teniendo razón aquellos que especulaban que el papá de las niñas podría ser, presuntamente digo yo, su ….. hermano?

¿Qué quieren ustedes que les diga? Ni me lo creo ni me lo dejo de creer. Cosas veredes, Sancho. Y más en la vida de mi querida Tita.

Otros aventuran el nombre del padre de Borja. Tampoco me lo creo ni me lo dejo de creer. Además, el parecido que Tita dice tener con sus hijas carecería de fundamento. Hoy por hoy solo ella lo sabe y, como es muy lista, está administrando la noticia en pequeñas diócesis para darle mayor emoción. Que la tiene, vive dios.

El personal se pregunta ¿qué puede valer una exclusiva en la que la baronesa Thyssen desvelara que el padre de su hija es …. su hijo? , pregunto.

Todo es un juego que tiene al lector sin vivir.

Carmen, no nos tengas así.

Tengo que reconocer que la señora baronesa es de las pocas famosas y famosas de verdad que jamás ha puesto una querella contra ningún periodista, reportero ó medio informativo. Eso es muy de agradecer. Tendría que querellarse contra ella misma porque es quien suele abrir la caja de Pandora , provocando al personal con una repajolera gracia.

Hay que dejar bien claro que Carmen jamás ha negociado ni con sus hijas ni con su vida ni con su hijo ni con sus casas. Jamás ha cobrado un euro. Ella regala sus noticias como regala su presencia. Sus casas siempre están abiertas a la prensa que, cuando se encuentra con ella, jamás se va de vacío. Siempre te regala algo, sobre todo una noticia.

No hay duda que se merece figurar en el cuadro de honor del interés mediático del que ella es no una baronesa sino la reina.

Aunque el título puede parecer una aberración, no lo es. Porque es todo lo legal que el tema de los vientres de alquiler en España es.