La chulada de Telma valorada en diez mil euros

¿Se acuerdan ustedes, estimados internautas, de aquel macro juicio, en la Audiencia de Toledo, de la hermana de la consorte, Telma Ortiz Rocasolano, contra cincuenta y seis empresas periodísticas por sentirse seguida y perseguida por los reporteros?

Aquel proceso me recordó, por el número de letrados y procuradores, más de cien en total, al de la colza ó al del 23 F en Campamento.

La Audiencia toledana tuvo, incluso, que habilitar salas especiales no solo para los abogados sino también para los periodistas, entre ellos, este columnista. Tuvimos que seguir las sesiones del juicio por medio de gigantescas pantallas de televisión. La muchacha, antipática y distante como la que más, solicitaba de la justicia que la prensa se abstuviera de “captar, publicar, distribuir, emitir ó reproducir” cualquier imagen suya ó de su entonces pareja, Enrique Martín Llop, que ya no lo es.

Cierto es que también podía solicitar de Su Señoría, que en este caso era una jueza, que se prohibiera a los medios divulgar, promulgar, pervulgar, anunciar, editar, mostrar, vocear, vociferar, placear, predicar, propalar, esparcir, sembrar, cotillear, dar un cuarto al pregonero, dar que hablar, susurrar y todos los sinónimos de la palabra publicar.

El personal  se preguntaba: ¿Estará detrás de todo esto su inefable hermana? A lo peor, sí. A lo mejor, no. Pero conocimiento de ello, si que tenía.

Lo que este columnista sabe es que La Zarzuela  estaba indignada con Telma. Posiblemente, el Príncipe también. Pero Felipe fue incapaz de parar tanta locura de la cuñada. ¡Cualquiera se atrevía con el genio que se gasta doña Letizia!

Como nuestros internautas recordarán, Telma no solo perdió el juicio, en el más amplio sentido de la palabra (loca había que estar para meterse en tal cantidad de querellas) sino también los recursos. Fue condenada sin atenuantes no solo por el Juzgado de Primera Instancia sino también por la Audiencia.

Lo más duro de estas sentencias era el pago de las costas a los representantes legales de los medios.

Pero esta es la fecha en la que, siguiendo la antigua costumbre de la familia, la interfecta aún no ha satisfecho los 10,000 euros, unos 295 euros a cada abogado. Pero el escándalo puede tener consecuencias siderales ya que los letrados amenazan con recurrir ante esta humillación de sus honorarios. Para empezar, muchos de ellos ya se han reunido con el fin de unificar posiciones.

De todas formas, Telma, por el momento, tendrá que desembolsar los 10,000 euros ya, a riesgo de si no lo hace se le embargará del sueldo que cobra por el cargo que ostenta en el Ayuntamiento de Barcelona.

Una pregunta: ¿sigue manteniendo buena relación con su hermana? Porque Letizia, con algunos familiares ni se habla.