El gran error de ese encuentro

Ha sido una fotografía insólita, una fotografía políticamente incorrecta, polémica y negativa. Por todo ello, la fotografía del año.

¿Se había imaginado alguien este encuentro ¿a escondidas? entre Letizia Ortiz, la esposa del príncipe Felipe, e Isabel, la que pudo ser, el primer amor del heredero, ese que siempre está ahí, en la memoria, porque fue el primer beso, el primer abrazo, la primera caricia?

Pienso que el encuentro ha sido un tremendo error. ¿De Felipe que lo consintió? ¿De su consorte que lo protagonizó? No lo se. Pero lo ha sido. ¿Se imaginan ustedes al Príncipe entrevistándose con Alonso Guerrero, el discreto y desaparecido ex marido de su esposa?

Lo menos que la opinión pública y la publicada se pregunta es el motivo de tan inapropiado encuentro. El por qué. Nunca lo sabremos.

Siempre aposté por Isabel cuando ésta se convirtió, en el año 1989, en la novia de Felipe. Pero me quedé solo defendiendo esta relación. Como ahora estoy solo criticando a Letizia.

Pero, en aquella ocasión, me equivoqué. Espero no equivocarme en esta. El tiempo demostró que la hija del marqués de Mariño no era la mujer adecuada. Su vida sentimental, tras la ruptura con el Príncipe, fue errática, desquiciada e irresponsable. Anunció que se casaba con Javier Soto, estando embarazada de cinco meses de éste, ceremonia que nunca se celebró aunque ella afirmó que se habían casado….. en Londres. A los quince días de dar a luz, en La Zarzuela, la clínica, of course, que ya son ganas de incordiar, habiendo como hay en Madrid muchas con otro nombre, se separan.

Meses después, decide casarse con Javier, el padre de su hija, Mencía. Sin saber por qué, se quedó compuesta con el vestido de novia y sin boda.

Su vida se convirtió en una cuesta abajo en la rodada, que dice el tango. Una tercera relación amorosa acabó en tragedia porque el novio, Fernando Ballvé, fallece de cáncer.

Para acabarlo de arreglar, se le incendia su apartamento en la madrileña calle de Miguel Ángel. Con el, los mejores recuerdos de la época de su noviazgo con el Príncipe: cartas, fotografías …

Estas tragedias no le impidieron opinar, sin deberlo hacer, sobre sus sucesoras en el corazón del Príncipe. De Eva Sannum: “No se le dio la oportunidad de demostrar quien era, hasta donde podía llegar o que podía hacer por nosotros …. Si la relación no hubiera terminado, Eva hubiera sido una buenísima Princesa de Asturias”, que ya son ganas de decir tonterías. ¿Qué sabía ella de la Sannum?

Lo curioso es que cuando Felipe contrae matrimonio con Letizia, Isabel también opina: “No cabe la menor duda de que será una buena Princesa de Asturias”. ¿Qué sabía ella de Letizia?

Habrá que recordar aquí a su hija Mencía, cuando le dice a su madre: “¿Por qué no piensas antes de hablar?” . Lo reconoció ella en una entrevista de Pilar Rubines en Hola.

Por todo esto y mucho más, la Sartorius no hubiera sido nunca la mujer adecuada para el Príncipe. Le hubiera hecho un desgraciado. Con todos los defectos, que los tiene, preferible es Letizia, por muy mandona, calculadora, ambiciosa y fría que sea.

Con este encuentro con Isabel, ha demostrado ser, también, irresponsable. A lo peor, obedecía órdenes del Príncipe.

El secreto de este desafortunado encuentro está en el papel que, en la foto, aparece leyendo Letizia, a petición de Isabel.

Lo que no me gustó es la fría displicencia que la foto transmite de la triunfadora frente a la solícita humildad de la perdedora.