Tendrán que seguir esperando

Después del éxito de la intervención quirúrgica del pasado sábado y una vez despejado, afortunadamente, que don Juan Carlos no tiene cáncer, el príncipe Felipe y la inefable Letizia tendrán que seguir esperando. 

Ya se lo dijo el Rey a su hijo, nada más verle entrar en la habitación del Hospital Clinic: “Como ves, aquí estoy, entero y en forma”. 

Tan en forma que es deseo de S.M. incorporarse, lo antes posible, a la actividad, que sólo ha dejado durante unas horas. El domingo, 24 horas después de la operación, ya mantuvo “casi un despacho” con el Presidente del Gobierno, Rodríguez Zapatero, abordando varios asuntos de Estado. 

Se encuentra “tan entero y en forma” que piensa, si su espectacular recuperación continúa, participar, la próxima semana, en la cumbre de la Unión Europea, América Latina y el Caribe que se celebrará en Madrid. 

Como puede verse el Rey no sólo ha dejado nunca de ser rey sino que no está dispuesto a dejar de serlo. 

Si en algún momento, sobre todo los primeros del pasado sábado en los que todavía no se sabía el alcance y gravedad de ese tumor, a Letizia se le pasó por la cabeza que ya era llegada su hora, tendrá que seguir esperando. 

A pesar de que en aquel reportaje – entrevista de Vanity Fair (“si hemos hablado con ellos, no podemos contarlo”) se atrevieran a manifestar algo muy delicado: “dicen, en palacio, que el Príncipe ya está preparado para ser Felipe VI y que Letizia tendrá un papel fundamental” (¿). También que “Letizia es el último flotador de la monarquía española”, que ya son ganas de ser cortesanos (de Leti) y de decir tonterías. 

Cierto es que la consorte hace un permanente esfuerzo por asegurarse, como se decía también en la revista americana, versión española, que en todas las imágenes se vea que está trabajando. 

Incluso cuando acude a actos sociales, como el del otro día para que le impusieran … el garbanzo de plata

Allí se comportó como un político, en este caso política, en campaña electoral, recorriendo todas las mesas del restaurante y saludando, uno a uno a todos los comensales. La consorte no debe olvidar que no tiene necesidad de revalidarse ante los electores.

Afortunadamente, don Juan Carlos sigue estando “entero y en forma”. 

¡Larga vida al Rey! Por el bien de España y la Monarquía.