La república de los Karamanlis y Panpandreus tan mala como la monarquía de Federica

Reconozco que soy un sentimental. Y, aunque el tema no me afecte, por ahora, no puedo evitar conmoverme viendo al Primer Ministro de Grecia, Yorgos Papandreu, mendigando por toda Europa una ayuda para que su país no se hunda.

Se trata de la más  dramática imagen de una nueva odisea, una tragedia griega, en pleno siglo XXI. 

Mientras el Presidente se baja los pantalones ante la Unión Europea y el FMI, ¿qué hace el pueblo griego?: manifestarse, los muy miserables, por las calles de Atenas contra las medidas de austeridad impuestas por Papandreu para intentar que el país recobre la credibilidad, el respeto y la dignidad y deje de estar expuesto a la compasión de toda Europa. 

Melina Mercouri, nacida griega, se preguntaba “¿qué tiene el mes de Abril contra Grecia? En abril de 1967, una banda de coroneles llegaron agazapados como zorras en la noche y saltaron clavando sus dientes en nuestra garganta. En abril de 1941, los tanques nazis invadían los pasos montañosos penetrando en la tierra griega mientras los stukas bombardeaban el puerto del Pireo haciéndolo pedazos”. 

Y en abril del 2010, un primer ministro de la dinastía de los Papandreu recorre, de rodillas, Europa entera mendigando una ayuda para que Grecia no se hunda, definitivamente, como nación. 

A lo peor, está desperdiciando su tiempo, su dignidad  y sus energías porque, salvo España, un país que tal anda, el resto se lo está pensando. 

Yorgos Papandreu, el actual primer ministro mendicante, me ha recordado que en Grecia ha habido siempre un Papandreu ó un Karamanlis. 

Este columnista viajó por primera vez a Grecia, en 1962, con motivo de la boda del príncipe Juan Carlos con la princesa Sofía, hija de los reyes reinantes Pablo y Federica. 

Aunque se trataba de una monarquía absolutista (la madre de nuestra reina mandaba todo) ya se hablaba de los Papandreus y los Karamanlis. 

Cierto es que el primero de ellos era socialista; el segundo, conservador. Pero ambos, las bestias negras de la monarquía. Pasaron los años y un Papandreu de los de la dinastía de los Papandreu de toda la vida y otro Karamanlis, de los Karamanlis que echaron al rey Constantino para reinar ellos, se enfrentaron en las urnas y ganó la dinastía de los primeros. Posteriormente, lo hicieron los segundos. 

La reina Sofía nunca olvidará el 9 de octubre de 1984 cuando otro Karamanlis, de nombre  Constantino,  visitó oficialmente España como Presidente de Grecia. Aquel día, la Soberana dejó de ser la “profesional” que dice el Rey, para comportarse como una mujer herida por las preguntas del hombre que no sólo desaconsejó al rey Constantino el regreso a Atenas, tras el golpe de los coroneles, sino que organizó, no un referéndum,  sino dos que acabaron con el rey y la monarquía, convirtiendo a Grecia en la república que es hoy por decisión popular. Ya no está Karamanlis pero si un Papandreu intentando arreglar los errores del otro Karamanlis quien no sólo engañó al país sino a la UE, falsificando los balances. 

¡Dios salve a Grecia de estas dinastías tan perniciosas como aquella monarquía, la de la reina Federica!