¿Cómo bajar la fiebre de forma casera?

Tener fiebre es una de esas cosas que nos rompe los esquemas. Porque al estar enfermos, quizá tengamos dolor de garganta, por ejemplo, pero eso no nos impide seguir con nuestra rutina. La fiebre, por el contrario, nos desestabiliza y nos coloca en una situación de debilidad que sí impide que podamos llevar a cabo una gran cantidad de tareas.

¿Qué hacer para bajar la fiebre de forma casera? En esta guía te explicaremos cuáles son las técnicas que puedes aplicar y qué trucos son más recomendables para que reduzcas tu temperatura hasta encontrarte en un nivel adecuado.

Mantente hidratado

Resulta curioso que la hidratación sea una de las principales recomendaciones prácticamente en cualquier tipo de contexto y enfermedad. Pero es totalmente cierto. Hidratarnos ayuda a que el cuerpo pueda deshacerse de las bacterias que no necesita y que, además, pueda regular su temperatura. Lo primero es beber agua, pero puedes complementar su consumo con tés u otras bebidas saludables.

No te cortes: duerme

Tienes fiebre, así que no debes pensar en nada ni complicarte la vida. Lo que te está pidiendo tu cuerpo es que le des un poco de tregua y que duermas todo lo posible. Hazlo, no lo dudes. Al dormir le estás dando a tu cuerpo el espacio y tiempo que necesita para encontrarse mejor. Lo bueno con la fiebre es que es simplemente cuestión de tiempo que la consigas reducir y encontrarte mejor, así que duerme y deja que tu cuerpo se ocupe del trabajo difícil mientras tú descansas.

Reduce la temperatura

Si los grados están subiendo demasiado, tendrás que reducir la temperatura de tu cuerpo sea como sea. Una opción es que te des una ducha con agua tibia. Si tu abuela siempre te decía que te ducharas con agua fría, sentimos decirte que estaba equivocada. Un cambio de temperatura tan radical como el que provoca el agua fría, deriva en que tu cuerpo se tenga que calentar más para contrarrestar el frío. Por lo tanto, tiene que ser agua a temperatura tibia.

Otra manera de hacerlo es colocando un paño que esté húmedo en la frente. No tiene que estar muy frío. Si puedes acceder a ellas, hay unas compresas de gel que se venden en farmacias que aportan el mismo nivel de aporte. Al ponértelas estarás enviando una pequeña bajada de temperatura a tu cuerpo que resonará en el mismo de una forma muy positiva.

Por supuesto, en tu proceso para reducir la temperatura también tienes que pensar en quitarte algunas prendas que tengas puestas. Si estás durmiendo con un pijama muy grueso y de manga larga e incluso llevas una camiseta interior, haz lo posible para cambiarte el pijama a uno más fresco y holgado. No se trata de congelarte de frío, pero sí de ayudar a tu cuerpo a que se encuentre en mejor estado y que el proceso de lucha contra la fiebre resulte un poco más sencillo.

Recurre al jengibre

Esta es una de las mejores recomendaciones naturales para bajar la fiebre. Hay dos opciones al respecto. La primera es que recurras a un trozo de raíz de jengibre y que, con él, te prepares una bebida. La segunda es más cómoda, porque seguro que estando con fiebre no te quieres liar. En ese caso, utiliza un té de jengibre de los que ya vienen listos para su preparación. Con ambas opciones vas a poder notar cómo las propiedades naturales del jengibre que son, ante otras cosas, antibacterianas, te ayudan en la lucha contra el problema de salud que te haya producido la fiebre.

Otra buena opción: la equinácea

Lo mejor es que busques un té que incluya esta planta, dado que tiene propiedades muy positivas relacionadas con el refuerzo de tu sistema inmune. El consumo de equinácea como solución para la fiebre se encuentra anclado en la historia desde muchísimo tiempo atrás. Es una opción que, en el pasado, empezaron usando los nativos americanos y que hoy día se ha mantenido como un remedio popular.

Relájate todo lo posible

Antes te hablábamos de dormir, pero no es necesario que te vayas a la cama. La cuestión es que te relajes y que no hagas nada. No vas a tener energía para prácticamente ninguna cosa, pero ante todo intenta no presionarte demasiado. También habrá actividades de las que no podrás disfrutar por mucho que te relajen, como leer un libro si tienes un fuerte dolor de cabeza o mareos.

Piensa en qué podría hacer que el tiempo pase más relajadamente y simplifica de esa manera. La fiebre terminará bajando. Monitoriza tu temperatura poniéndote el termómetro cada cierto tiempo y no olvides que, si todos estos remedios caseros fallan, puedes usar medicinas para que la temperatura se reduzca. Si te encuentras muy mal, también puedes ir al médico o al servicio de urgencias.