La Pascua militar y la Defensa

La celebración de la Pascua Militar tiene su origen cuando Carlos III decidió mostrar su aprecio a los Ejércitos por la reconquista de Menorca y ordenó a Virreyes y Capitanes Generales que, precisamente el día de los Reyes Magos, manifestaran a sus subordinados su regia felicitación. Felicitación que siempre era devuelta a Su Majestad por el General más antiguo de los Ejércitos, representando a la Institución Militar.

Y así fue siempre salvo de un tiempo a esta parte en la que asume la representación militar el titulado Ministro de Defensa.

Esta es una situación asumida al día de hoy pero que encuentra no pocas reticencias en una gran mayoría del personal militar al que le gustaría otro formato protocolario, más afín a la pura tradición, y en el que la felicitación a SM fuera efectuada por persona propia de la Institución Militar y no por alguien ajeno a ella.

El Ministro de Defensa, quien es por Ley el responsable de la política de defensa determinada por el Gobierno y de la gestión de la administración militar, no forma parte de la Fuerzas Armadas, y por lo que a mí respecta, no me siento representado por esta persona a los efectos de lo que la tradición marca para el Acto de la Pascua Militar.

Para mí lo apropiado sería que fuera el JEMAD quien asumiera esa representación pero en fin esto es lo que hay y seguramente no caben añoranzas tradicionales.

La cuestión es que este Acto sí mantiene su esencia desde el momento en el que S.M. sí transmite su felicitación a los ejércitos si bien desde el Ministerio de Defensa su titular suele aprovechar el mismo para dar un resumen de lo acaecido en el año transcurrido y al mismo tiempo una prospección del futuro de las FAS.

Así, hemos visto y oído a la actual Sra. Cospedal hacer un balance positivo de la situación de las FAS y cierto es que de forma acertada ha dado en el clavo sobre los problemas que más preocupan a los ejércitos : en primer lugar el compromiso constitucional con la defensa de la unidad de España, la necesidad de una equiparación salarial de sus miembros con las FCSE, el futuro laboral de la escala de tropa y marinería más allá de los 45 años y finalmente la ineludible necesidad de una estabilidad presupuestaria que blinde la financiación de los programas militares y obligue a gobiernos sucesivos. Sí, la Ministra no ha eludido las acuciantes preocupaciones de los militares.

Hoy las FAS mantienen desplegadas unidades en 16 escenarios distintos y soy consciente de la preparación e instrucción de estas y también de que acuden a los operaciones con los mejores medios disponibles, más la defensa de España es algo mucho más que esto ante las amenazas y riesgos a los que se enfrenta y aquí la situación ya no es la misma. El material y medios necesitan una urgente renovación toda vez que muchos de ellos rayan la obsolescencia.

Aplaudo las intenciones de la Sra. Ministra si bien me temo que vienen siendo como un brindis al sol tirando con pólvora de Rey, y a quince años vista, lo que le permite prometer sin riesgo de no cumplir, al menos mientras no se materialice esa anhelada Ley de Financiación y sostenibilidad, algo que no veo inmediato pues difícil lo veo cuando todo apunta a un mayor control de déficits y deuda tras el compromiso del presidente Rajoy de sacar a España, en 2018, del Procedimiento de Déficit Excesivo de la UE (PDE) según se desprende del último consejo de ministros habido el pasado 29 de diciembre, lo que unido a la ausencia de los presupuestos para el 2018 no solo minoran la capacidad decisoria del Ejecutivo, sino que también podría suponer, incluso, un adelanto de las elecciones generales para el otoño de 2018.

Lo que nos ha dicho la ministra Cospedal incide fundamentalmente sobre los nuevos programas del vehículo 8×8, helicópteros Chinook y un nuevo sistema de Mando y Control para el ET; las fragatas F-110 y  helicópteros navalizados para la Armada; un nuevo avión de combate que venga a sustituir a los F-18, aviones de reabastecimiento en vuelo, de entrenamiento y de combate  del EA. Además del incremento de 1800 millones de euros sobre el  techo de gasto del programa del submarino S-80 que hasta ahora era de 2135 millones.

Muchas son las incertidumbres derivadas de la situación política presente más las palabras y discursos lo aguantan todo. Confiemos en que se solucionen.

Y como se ha podido leer, la propia Ministra nos ha hablado, también, del compromiso de los ejércitos con la unidad de España algo que nadie debería poner en duda pues se deriva de lo que la propia Constitución asigna como misión a las FAS. Una garantía de estabilidad para nuestra democracia que se encuentra en crisis y aún lo va a estar más a la vista de la creciente presión de algunos medios para lo inconcebible: la puesta en libertad, e incluso, indulto a unos golpistas como el Sr Junqueras o Puigdemont alegando motivos de índole política.

Al menos el Tribunal Supremo no atiende a otras consideraciones que a las meras técnicas de la justicia según las leyes algo que parece soliviantar a más de un político y a más de un partido, incluido el PP, que están más a la defensa de los suyo que de lo fundamental.