¿Qué es la relactación?

Relactación

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Relactación

Muchas veces, tenemos que interrumpir la lactancia materna por algunas razones, como la vuelta al mercado laboral o problemas de salud. Cuando eso pasa, se cree erróneamente que es hora de dejar la lactancia de lado y pasar ya a otro tipo de alimentación. Sin embargo, esto no es cierto, ya que con la relactación se puede volver a amamantar.

La relactación materna consiste en retomar la lactancia interrumpida o empezar la lactancia materna un tiempo después de dar a luz. Eso sí, este proceso hay que hacerlo de forma controlada para que salga bien, así que te vamos a enseñar cómo podrías hacerla y cómo conseguir volver a ella.

La relactación

La relactación no es igual que la lactancia inducida. La diferencia es que, en esta última, se da el pecho a niños adoptados, es decir, que se estimula la lactancia en mujeres que nunca han dado a luz.

Este proceso no es realmente tan fácil, ya que hay que decirle al cuerpo que vuelva a estimular la producción de leche materna. Además, mucha gente de tu entorno estará en contra, así que no es sencillo. Eso sí, bien hecha, tiene efectos positivos para el bebé, así que vamos a ver cómo hacerla bien.

Cómo conseguir volver a dar el pecho

Para volver a dar el pecho, deberás estimular la producción de la misma. Para ello, también deberás aumentar la demanda de la leche del bebe. Vamos a estimular el pecho con succión, con el fin de conseguir que el cuerpo vuelva a producir leche.

Para ello, vamos a utilizar dos técnicas, la estimulación de pecho convencional y los galactogogos. Vamos a ver cada una de ellas a fondo.

Estimulación de pecho

Lo más normal es utilizar la estimulación de pecho y nada más. Si es bebé realiza la succión correctamente, el pezón mandará un mensaje al hipotálamo, el cual pedirá a la hipófisis anterior que segregue la hormona prolactina, hormona encargada de producir leche materna.

Aunque se pueda estimular de forma manual, lo mejor es que la succión la realice el propio bebé. Si va acompañado de gestos maternos de cariño, se segregará la hormona de la oxitocina, hormona responsable del amor y de la eyección de la leche que ya se ha fabricado.

Eso sí, los bebés que están acostumbrados a otro tipo de alimentación podrían estar confusos. Se debe a que se han alimentado con tetina durante un tiempo, algo que provoca que haya cierta confusión por la diferente forma de succión. Sin embargo, se acabará acostumbrando otra vez al pecho.

Galactogogos

Los galactogogos son sustancias que aumentan la producción de leche. Algunos como la domperidona y la metoclopramida pueden funcionar bien, pero no se suelen recomendar si con la estimulación ya funciona. Además, se puede optar por el fenogreco, una sustancia natural, pero que debe darse bajo la guía de un médico, del mismo modo que estos medicamentos. Nunca tomes nada sin una receta o bajo tu propia cuenta.

En cualquier caso, la relactación no se da por sí sola al tomar estos medicamentos. Aunque pueden ayudar, la estimulación materna es fundamental para conseguir segregar la suficiente cantidad de leche. Sin ella, da igual las pastillas que tomes, que no generarás leche materna.

Consejos para hacer la relactación correctamente

Lo primero que debes saber es que la relactación es un proceso que lleva tiempo. Deberás contar con un profesional actualizado que te anime, además de hacerlo poco a poco. Consulta con el profesional y busca apoyo emocional en los familiares de confianza. Si te critican, no les hagas caso.

Si tienes paciencia, la leche acabará saliendo al volumen correcto. Si no ocurre, el profesional que está llevando tu caso sabrá qué hacer para que salga correctamente. Mientras tanto, el bebé tendrá que alimentarse en una mezcla de leche materna y leche de fórmula. Es un proceso que tiene mucha dedicación y en el que hay que tener mucha paciencia, pero merece la pena por los beneficios que tiene.

Para hacerlo correctamente, dale el pecho en primer lugar. Si lo rechaza o come poca cantidad, extrae leche materna con la técnica de Marmet o con un sacaleches eléctrico. Finalmente, si aún tiene hambre y no queda leche, ya le puedes dar la leche de fórmula.