Cómo aliviar la piel si al niño le "ha picado" una ortiga

Ortiga

Ortiga
El verano es una época del año en la que los niños disfrutan de multitud de planes al aire libre. El buen tiempo les invita a salir de casa y hacer planes de ocio en el campo, como excursiones y rutas de senderismo. Teniendo esto en cuenta, los padres debemos estar preparados y saber cómo actuar ante cualquier inconveniente, como por ejemplo si a nuestro hijo le pica una ortiga.
La ortiga es una planta urticante que se puede encontrar fácilmente en los caminos, así que es muy fácil rozarse con ellas de forma accidental o tocarlas con las manos si los más pequeños no sabe identificarlas. La ortiga tiene hojas con borde aserrados y un talle alto. Su principal característica es la presencia de pelos muy tiesos, finos y con una punta aguda, que se encuentran distribuidos a lo largo del tallo.

Síntomas de la picadura de ortiga

Estos pelos actúan a modo de agujas microscópicas, las cuales, al contacto con la piel, libertan ácido fórmico, acetilcolina e histamina. So estas tres sustancias las que provocan irritación y picor.
Cuando la piel entra en contacto con los pelos urticantes de la ortiga, al instante aparecen una serie de síntomas que, en principio, no tienen peligro alguno para la salud. Sin embargo, debemos prestar especial atención a los mismos por si empeoran con el paso del tiempo. Si es así, debemos llevar a nuestro hijo al pediatra.
Los síntomas son los siguientes: picor intenso, dolor punzante, escozor, quemazón, enrojecimiento y, en el peor de los casos, aparición de ronchas y ampollas. En líneas generales, estos síntomas se producen en las manos, aunque también se pueden dar en los pies si los niños caminan descalzos o con sandalias.
Cuando hacemos una excursión a la montaña o el campo, los niños son mucho más susceptibles a la picadura de ortiga que los adultos por una razón muy simple: tienen un carácter explorador e inquieto. Por este motivo es tan importante enseñarles desde temprana edad a identificar esta planta. Además, es recomendable evitar las sandalias y los zapatos abiertos, y ponerles zapatillas a los más pequeños a la hora de salir a la naturaleza.

Remedios caseros

Cuando a los niños les pica la ortiga, la primera reacción es rascarse o frotarse la zona afectada. Es fundamental evitar que lo haga, porque, de lo contrario, la piel se irritará. Lo primero que debemos hacer es lavar la zona con abundante agua tibia, ya que el ácido fórmico es soluble en agua.
Para aliviar la quemazón, una vez limpia la zona, podemos aplicar compresas frías o cubitos de hielo envueltos en un paño limpio. Aunque la picadura de ortiga es muy molesta, sobre todo cuando los niños son muy pequeños, los efectos duran poco tiempo.
Existen varios remedios caseros con los que podemos calmar el picor de la urticaria producida por la ortiga.

  • Hojas de acedera: la savia de las hojas de acedera contiene un antihistamínico que contrarresta y alivia las picaduras de ortiga. Podemos identificarlas por sus hojas grandes, verdes y ovaladas. Aplicar este remedio casero es tan sencillo como frotar con suavidad las hojas sobre la picadura de la ortiga para calmar el picor.
  • Bicarbonato de sodio: este es el remedio casero más sencillo y efectivo que existe. El bicarbonato de sodio es un alcalino que neutraliza el ácido de la picadura de ortiga. Lo que debemos hacer es lo siguiente. En primer lugar, mezclamos unas gotas de agua fría con un poco de bicarbonato de sodio en una taza. Luego, lo extendemos sobre la picadura con un paño.
  • Aloe vera: el aloe vera es una de las plantas más utilizadas en la cosmética natural por su amplio abanico de beneficios para la piel. Podemos aplicar un gel de aloe vera 100% puro para aliviar el ardor de la piel e hidratar el tejido en profundidad.
  • Menta:la menta también es uno de los remedios caseros para la picadura de ortiga más efectivo. Con las hojas de menta enteras se debemos frotar la zona afectada o triturar las hojas de menta y el jugo que se obtiene se aplica en el lugar de la picadura para calmar la picazón y el ardor producido por la ortiga. La menta contiene principios antisépticos.