6 consejos útiles para lidiar con la adolescencia infantil de los 2-4 años


Entre los dos y los cuatro años de edad, muchos niños atraviesan lo que se denomina como adolescencia infantil. Se trata de una etapa en la que las rabietas y los enfados son frecuentes, ante los cuales muchas veces los padres no saben cómo actuar.

Lo más importante es ser pacientes y aplicar la disciplina positiva, teniendo en cuenta que es una etapa clave en el crecimiento de los niños. En ella se refuerzan su autonomía e identidad, así que es fundamental no enfadarse con los niños ni castigarles.
También conocida como la "edad del no", tal y como explican los expertos, es el período de transición de bebé a niño. Cada niño es un mundo, así que no todos llevan la adolescencia infantil de la misma manera. En cualquier caso, para los padres es fundamental conocer una serie de consejos básicos para sobrellevar esta etapa.
El pediatra estadounidense, Barton D. Schmitt, publicó en 1987 un libro titulado 'Your Child's Health' (La salud de tu niño), en el que incluye una serie de recomendaciones para lidiar con los más pequeños.

Top 6 consejos a aplicar en la adolescencia infantil

Si se le llama adolescencia infantil es porque se trata de una época de un cambio realmente relevante. Y, como padres, es importante que estéis preparados para ello. Por eso te proponemos unos consejos realmente fáciles en la teoría, pero para los que necesitarás un poco más de práctica:

Mantener la calma

Aunque parezca muy complicado en determinadas situaciones, los padres deben evitar enfadarse cuando su hijo responde "no" a todo. ¿De qué sirve estar enfadados las 24 horas del día? Se trata de una etapa necesaria en el desarrollo de los niños y que no dura demasiado tiempo.
La adolescencia infantil coincide en el tiempo con un mayor desarrollo de la capacidad de explorar, de socializar y de hablar, así que lo mejor es tomárselo con calma.

Hablar con ellos

Muchos padres cometen el error de no hablar con sus hijos porque creen que no les van a entender, pero es muy importante hacerlo. Anuncios como "en cinco minutos vamos a comer" son clave para evitar los enfados y las rabietas.

No castigar a los niños

Castigar a los más pequeños a cada momento por algo que hacen mal o porque responden negativamente a todo, no tiene ningún sentido. Los padres tienen que aceptar esta fase como necesaria en sus hijos y no darle más importancia de la que en realidad tiene.
Hay que tomar exactamente la actitud contraria, tratando de cambiar de tema o dándole al niño su espacio. Es la mejor forma de lidiar con una rabieta por un motivo no justificado, como por ejemplo que hoy no es su cumpleaños.

Ofrecer opciones

Todos los expertos en desarrollo infantil coinciden en que una de las principales recomendaciones para evitar que los más pequeños entren en un bucle de constantes negativas es la de ofrecerle opciones. Por ejemplo, en vez de ordenarle directamente que ponga la mesa, se le puede preguntar si quiere poner la mesa; también funciona con otros ejemplos como el de meter la ropa en la lavadora.
De esta manera, el adulto ya ha tomado una decisión de que el niño va a hacer una de estas dos cosas, pero al mismo tiempo le da la oportunidad de decidir y tener el control de la situación. Es una buena técnica para evitar en la medida de lo posible los enfados.

Aplicar la disciplina positiva

Utilizar el castigo para corregir un comportamiento negativo no es una buena idea porque el niño va a actuar de la forma correcta pero sin entender el porqué tiene que actuar así, sino simplemente por miedo.
Cuando los más pequeños se comporte bien y actúen de la manera adecuada, hay que elogiarles y felicitarles para que sientan que sus logros son reconocidos.
Es fundamental ponerse en su lugar para entender cómo se sienten, cuáles son sus pensamientos y sentimientos y por qué se comportan como lo hacen.
Por supuesto, hay que establecer unas rutinas y unas normas.

Evitar las reglas excesivas

Estar sometido a demasiadas reglas es algo que a nadie le gusta, y mucho menos a los niños. Si los más pequeños se sientan bajo menos control van a estar mucho más relajados y van a tener menos rabietas.
A la hora de dictar las normas, conviene hacerlo de manera positiva en lugar de negativa. Es mejor decirle al niño "puedes jugar en el salón y en el pasillo" en lugar de "no puedes jugar en el baño y en la cocina".
Estas son las principales recomendaciones para lidiar con la adolescencia infantil.