5 cosas que sólo entenderás cuando seas madre

madre

madre
El deseo de ser madre es algo que le llega a prácticamente todas las mujeres antes o después. La vida se transforma con la llegada del bebé creándose un compromiso y una responsabilidad que se mantendrá a lo largo de muchos años. Para ser madre no es necesario realizar un cursillo o tener experiencia, ninguna mujer que concibe un bebé por primera vez está preparada para ser madre, aunque es cierto que la información que se recopila durante el embarazo ayuda para poder afrontar el reto en todos los sentidos, en cuestiones de alimentación, salud, educación, etc. Pero la realidad es que algunas cosas sólo se entienden cuando se es madre, ni la información, ni las opiniones, ni las experiencias que nos hayan contado, nos hacen conscientes de qué es la maternidad.
Hoy os queremos hablar de 5 cosas que sólo se entenderán con la maternidad, como por ejemplo lo que se siente al llevar al bebé en el interior del vientre, la sensación que se experimenta al ver al bebé por primera vez, lo que se llega a sentir por un hijo, cómo llegan a cambiar las prioridades de la vida siempre en favor del bebé, o el cambio en la percepción de los padres, al ser madre y padre es cuando se es consciente de lo que tus padres han hecho, hacen y sienten por ti. Evidentemente hay muchas más cosas que sólo se entienden con el embarazo y la maternidad, pero hemos seleccionado algunas de las que son más significativas.

1. Lo que se siente al llevar a tu bebé en el vientre durante el embarazo

Durante el embarazo se experimentan cambios significativos en el organismo, son cambios que aunque sólo se pueden experimentar con la gestación, no son tan llamativos o emotivos como los que se experimentan al sentir los movimientos del futuro bebé, es una sensación y un sentimiento difícil de explicar, faltan palabras para poder expresar lo que se puede llegar a experimentar. Es un momento mágico que proporciona mucha alegría y despierta todo tipo de sentimientos, a medida que pasan las semanas, estos sentimientos se consolidan y aparece el deseo de sentir de forma frecuente cómo se mueve el bebé, como si se tratase de una forma de comunicación.

2. La sensación de ver por primera vez a tu bebé

Ver y tocar por primera vez al bebé tras nueve meses de embarazo produce una explosión de alegría y felicidad, pero no son sentimientos que se muestran en toda su plenitud, se expresa menos de lo que realmente se siente y es algo normal. Algunas madres lloran de alegría, otras no, pero eso no quiere decir que no experimenten sensaciones y sentimientos desbordantes, tiene que ver con la personalidad. Pero en todos los casos es una recompensa tras tantos meses de espera.
Cuando llega el momento de cogerlo en brazos, tocar sus manitas, su cara y colocarlo sobre el cuerpo para darle el pecho (normalmente se deja al bebé que lo busque, es maravilloso ver cómo lo alcanza y empieza a succionar) nada más nacer, la sensación que se experimenta es única, como dicen algunas madres, es un regalo que sólo pueden disfrutar quienes acaban de ser mamá. Recorren con los ojos la carita del bebé, observan con detalle y todos sus rasgos como si quisieran memorizar cada una de sus particularidades, es un modo de disfrutar y ser recompensadas tras esperar durante meses poder tener al pequeño en brazos.

3. Las prioridades de la vida han cambiado

Maternidad es una única palabra que concentra muchos sentimientos y actitudes, para muchas mujeres ser madre se ha convertido en un viaje increíble en el que la principal prioridad es el bebé en todos los sentidos. Parece que se tiene fuerza para afrontarlo todo, el cansancio se supera, el vaso de la paciencia aumenta significativamente de tamaño y se superan todos los contratiempos asociados a la crianza del bebé, despertarse frecuentemente, descansar muy poco, atender las tareas del hogar compaginadas con el cuidado del bebé, etc. Mucho influye en este camino de superación, en el cambio de ritmo de vida, las pequeñas y constantes alegrías que se reciben con la maternidad y la crianza del bebé.
Son muchas las mujeres que aseguran que la maternidad les convierte en mejores personas, con menos miedos a determinadas situaciones que no están relacionadas con el bebé, y con nuevos miedos fruto de la preocupación por el pequeño, se es más coherente y consecuente, se observa y valora la vida desde otro punto de vista. Lo cierto es que cada mujer se enfrenta de un modo distinto a la maternidad, pero muchas coinciden en algunos puntos, cambiar la manera de pensar, conocerse mejor, redescubrir el mundo, aprovechar y disfrutar del tiempo, ser mejor persona y empatizar con las desgracias ajenas.

4. Lo que se siente por un hijo/a es imposible de explicar

Las mujeres que acaban de ser madres no sabían lo que sus padres sentían por ellas al 100% hasta que no han tenido a su bebé, es algo que es difícil de explicar. Cuántas veces hemos oído la frase “cuando tengas un hijo lo sabrás”, es una gran vedad. Se experimenta un tipo de amor que nada tiene que ver con el amor a la pareja o a la familia, se crea un apego muy intenso que nunca antes se había sentido. Los sentimientos de responsabilidad tampoco son comparables con los que se experimentaban antes de ser madre, con el hijo se tiene una total y absoluta generosidad, se busca ante todo el bienestar y la seguridad del pequeño.

5. Se valora más que nunca lo que han hecho tus padres por ti

Como hemos indicado anteriormente, tener un bebé ayuda a comprender lo que han hecho nuestros padres, lo que han experimentado, lo que han sufrido y lo mucho que nos pueden llegar a querer. La maternidad parece marcar un antes y un después en este sentido, tras tener al bebé, se produce un cambio de percepciones, se comprenden mejor muchas de las cosas que en su momento los padres hicieron por sus hijas.
Se tiene más respeto por los padres, por los sacrificios que han realizado y por la dedicación que nos han proferido, en cierto modo se incrementa la necesidad de agradecer toda la generosidad que han tenido, su amor incondicional y todo lo que nos han cuidado. En este sentido se adquiere una madurez que sólo puede aparecer al tener la misma experiencia. Y a la vez, se es consciente de que todo ese esfuerzo ha sido compensado por nosotros, como hijos, sin darnos cuenta. La maternidad, y la paternidad, son la mejor experiencia de la vida.
Aunque siempre puede excepciones dependiendo de las situaciones de la vida, de los factores socioeconómicos y de muchas otras cuestiones. Próximamente hablaremos de sentimientos contradictorios, de sentimientos que no suelen ser habituales al tener un bebé, y de aquellas causas que provocan que una mujer que acaba de ser madre no disfrute plenamente de la experiencia.
Foto: madre vía Shutterstock