La pasta es (también) para el verano

Me perdonarán el titular. Ya sé que llega el calor y los medios se llenan de todas sus posibles versiones. Cada uno con lo suyo. Bicicletas (el original), esquiar, ir al cine. Lo mío es la pasta. Sí, la pasta. Ese alimento que generalmente se come caliente, tan caliente que en días tan infernales como los que nos han tocado este año el solo pensamiento nos hace sudar.

Pero no toda pasta viene para subir la temperatura de la habitación. Como buena italiana que soy, yo como pasta también durante todo el verano. Las ensaladas de pasta son mis favoritas. Pasta corta, tomates cherry, mozzarella, aceitunas en rodajas, albahaca.

Hay que tener cuidado con la mozzarella, pues hay que echarla sólo una vez la pasta esté bien fría. De no ser así, se convertiría en una pelota de queso independiente del resto del plato. La ventaja de las ensaladas de pasta es que las puedes preparar unas horas antes de comerlas y a la nevera. Si haces un poco más y no te importa aburrirte puedes tirar de ellas durante las 24 horas siguientes. Hasta están más ricas.

Si quieres subir el listón pero seguir sin pasar calor, otra de mis versiones veraniegas favoritas es la ensalada de pasta farfalle con gambas y calabacín. Se cortan los calabacines en daditos, se hacen sofreír con ajo en una sartén, se echan las gambas limpias y finalmente las farfalle cocidas. Se deja enfriar (mejor fuera de la nevera) y ya.

También hay una versión de pasta que sin renunciar a desprender su calorcito reduce al mínimo el tiempo en los fogones. Se coge una sartén, se echa tomate fresco, cebolla o ajo y albahaca, se deja sofreír unos minutos y finalmente se echan los espaguetis crudos a la sartén. Luego se añaden dos vasos de agua. Nada de olla y nada de escurridor. Y casi nada de calor. El resultado es en cierto sentido mucho más sabroso que el normal, pues el almidón de la pasta, al no quedarse en litros de agua hirviendo, liga mucho mejor la pasta y la salsa.

En el blog Food52 esta receta se clasifica como “genial” y al parecer la autoría es de un cocinero italiano con quien se topó una colaboradora de la celebérrima Martha Stewart, donde esta receta se publicó primero. No sé quién es ese cocinero, pero no me extraña que sea de un pequeño pueblo de Puglia, en el sur de Italia, donde veraneo desde que soy pequeña.

De hecho en mi pueblo, en los últimos dos o tres años, se ha puesto de moda el así llamado padello, una sartén gigante en la que enormes cantidades de espaguetis cuecen junto con su tomate y su marisco delante de los ojos del comensal.

No se le podría haber ocurrido a nadie más. En el sur de Italia se pasa mucho calor, así que si necesitas seguir comiendo pasta a pesar de las altas temperaturas tienes que inventarte algo. La pasta es también para el verano. Y hay mil maneras de disfrutar de ella.