Cruasanes y churros para Manuela Carmena

Creo queMitologías de Roland Barthes es una de las lecturas más interesantes sobre la gastronomía con las que me he topado jamás. En esa obra fundamental en la que los pequeños detalles que pasamos por alto se convierten en claves para entender el mundo en el que vivimos, la comida ocupa por sorpresa un lugar privilegiado.

El vino y la leche, el bistec con las patatas fritas, la pastelería ornamental (lo que ahora llamamos cake design) y el menú del coche restaurante de un tren desvelan más detalles de una persona que su carné de identidad.

Hace dos días la candidata a la alcaldía de Madrid Manuela Carmena estuvo desayunando con el ex presidente de Uruguay José Mujica y su esposa. El encuentro entre dos modelos de gobierno rompedores y alternativos manda ya de por sí un mensaje fuerte. Aun así, no tendría cabida en este blog si no hubiese tenido lugar alrededor de una mesa, la de la casa de la propia Carmena, y si esta mesa no hubiera estado cargada con un buen desayuno.

Mujica quiere té, su mujer café, hay leche también y churros “de la casa”, es decir, de Madrid, cruasanes y un par de tarritos con cerezas. El mantel es blanco, las tazas rojas, las jarras son de plástico.

No es el desayuno que habría montado yo en una ocasión tan especial, no es el desayuno espectacular de un hotel –los churros no parecen muy dorados, ¿dónde está el zumo de naranja?, ¿dónde está el color?– pero ahí es donde se anida el mensaje de Manuela Carmena. Ese desayuno es más que un programa electoral. Y no sólo porque su invitado es el (ex) presidente más pobre del mundo.

El que flota sobre esa mesa familiar es un desayuno simple, que habla un lenguaje claro, que pasa de ornamentos y que sirve para cubrir una necesidad básica: empezar desde cero. Da lo mismo si se trata del día o de una nueva era en la alcaldía de Madrid.

A propósito de alcadesas de Madrid. Creo que todos recordamos (¿cómo olvidarlo?) el discurso de Ana Botella en Buenos Aires para sostener la candidatura de Madrid a los Juegos Olímpicos de 2020. Sí, hablo de la “relaxing cup de café con leche in Plaza Mayor”. Lo que de verdad no se entendía de ese discurso no era el inglés, que también, sino cuándo había sido la última vez que Botella había estado desayunando en la Plaza Mayor. O si lo había hecho alguna vez.

Guste o no el discurso de Carmena, la candidata de Ahora Madrid está en cada cereza del desayuno con Mujica en la misma medida en la que Botella estaba a años luz del centro de Madrid.

Desde que se hicieron públicos los resultados de las últimas elecciones, las candidatas candentes a la alcaldía de la capital han estado haciendo muchas cosas y todas esas cosas emitían un mensaje fuerte y claro. Entre coger el metro, firmar su libro en la Feria del Libro y el desayuno en su casa con Mujica, yo me quedo con este mensaje de Carmena. Todo lo que va a hacer, si finalmente tiene el apoyo suficiente para gobernar Madrid, va de una manera sencilla de empezar algo. El tiempo nos dirá si lo consigue.