Twitter se hace (oficialmente) gourmet

Todo empezó con un selfie mientras estábamos comiendo algo con alguien. O quizás todo empezó cuando lo que estábamos comiendo o cocinando, solos o con alguien, a mediodía o por la noche nos pareció de repente tan “chulo” que se merecía un tweet. Twitter es probablemente el espacio virtual donde más de habla y se presume de comida.

Un buen foodie se deja guiar por las recomendaciones que los críticos gastronómicos y los gastroinfluencers sueltan en Twitter, sabe lo que se cuece en las cocinas de los grandes chefs porque ellos mismos lo difunden a través de esta red y se deja seducir por recetas, libros, viajes e imágenes capaces de capturar el lado más sexy de la comida.

El volumen de información relacionada con la comida en Twitter es enorme. Al parecer, sólo el año pasado el hastag #foodie tuvo más de un millón trescientas mil menciones y miles de personas recurren a diario a hastags como #foodporn #recipe o simplemente #food.

Estando así las cosas, no es de extrañar que en estos días Twitter haya decidido lanzar una cuenta exclusivamente dedicada a la comida: @TwitterFood. La cuenta se ha estrenado bajo el lema “Todo lo mejor de la comida y la cultura de los restaurantes en Twitter, desde la mesa del chef directamente a tu cocina”.

La cuenta luce ya más de 11.000 seguidores y por lo que veo funciona más o menos como un hashtag, es decir, canaliza la información relacionada con la comida que flota en esta comunidad virtual para ponerla al alcance de sus seguidores ya sin colas ni escamas. Lo que añade respecto a un hashtag es un criterio de selección y organización jerárquica de los contenidos.

El lanzamiento de esta cuenta, en la práctica, hace que Twitter y la gastronomía se casen después de años viviendo juntos. Formaliza una relación basada en un auténtico flechazo. Probablemente se trate de una estrategia para que sigamos hablando y estando en Twitter, sin embargo esta cuenta no deja de ser útil para los que quieren comer bien, divertirse cocinando o simplemente estar al día con lo que pasa en el mundo de la cocina. Que para eso está Twitter aún más que Facebook. Para ver y dejarse ver.