Sin garbanzos no hay cocina (española)

Desde que vivo fuera de Italia me persigue una pregunta: ¿Los italianos coméis pasta todos los días? Dada la frecuencia con la que me hacen esta pregunta, he llegado a la conclusión de que el asunto suscita bastante curiosidad. Desde luego mucha más que la que suscita en Italia, donde obviamente ni siquiera nos ponemos el problema: ponemos a hervir nuestra olla de agua y ya.

Así que sí, la respuesta es sí: los italianos comemos pasta casi todos los días. Es más, después de un par de días sin comer pasta nos entra mono. O por lo menos a mí.

Cada cocina tiene sus ingredientes icónicos, los que llenan tripa y corazón y son más banderas que las banderas. A mí España me huele a ajo (pero no en el sentido de Victoria Beckham, en el sentido de que me encanta ese olor), cocido, azafrán y aceite de oliva.

Descomponer una cocina en sus ingredientes básicos y mirarla a través de ellos es un bonito ejercicio de visualización. Christine Røde es una diseñadora noruega afincada en Estados Unidos. Es autora de un bonito proyecto que se titula What Food Looks Like y que descompone algunas de las cocinas más importantes del mundo en sus ingredientes icónicos.

China, tailandesa, india, francesa, española, italiana. Cada cocina cuenta con una pequeña descripción y haciendo click sobre cada uno de los ingredientes se puede acceder a más información. Infografía interactiva aplicada a la cocina.

El proyecto ha sido desarrollado en el marco de una asignatura universitaria del California College of the Arts. “Como apasionada de la cocina que soy, me di cuenta de que muchos de mis compañeros subsistían casi por completo gracias a comidas precocinadas o congeladas, así que quise crear un diagrama para subrayar los ingredientes base que componen cada cocina (¡y la hacen tan deliciosa!)” explica Christine Røde.

“Elegí cada una de esas cocinas siguiendo varias criterios, principalmente basados en aquellos productos que me pareció que iban a mostrar un contraste interesante o aquellas comidas con las que estaba especialmente familiarizada. El coste ha sido otro factor determinante: dado que era un estudiante cuando llevé a cabo el proyecto, tenía un presupuesto y un periodo de tiempo limitado para comprar los ingredientes y fotografiarlos”.

Como todo gráfico que se respete, éste también está basado en datos: libros, internet y, cómo no, amigos y conocidos con la tripa y el corazón lleno cada uno de sus ingredientes icónicos para contrastar la información.

Seguro que alguien echará en falta algún que otro ingrediente (yo por ejemplo, el albahaca en la ficha de la cocina italiana), pero creo que este proyecto ofrece una perspectiva interesante desde la cual mirar la autenticidad de cada cocina y nuestro grado de apego a ella. ¿O acaso no nos sentimos en casa cuando sofreímos la cebolla con el aceite y no nos pasa lo mismo cuando echamos mantequilla?

 

Imagen: La cocina española según el proyecto ‘What Food Looks Like’ de Christine Røde