Esta noche ceno con Ferran Adrià

Cuando Ferran Adrià sacudió el mundo de alta cocina con la noticia de que iba a cerrar elBulli, yo estaba en la rueda de prensa. Era el 26 de enero de 2010, me temblaba el pulso de tanta emoción periodística y si me hubiesen preguntado si íbamos a seguir hablando de Adrià cinco años después, probablemente habría contestado que no.

No podía estar más equivocada. A lo largo del último lustro, el cocinero de todos los cocineros, el revolucionario que se retira pero sigue haciendo escuela, no ha parado de ser noticia: exposiciones, giras internacionales, enciclopedias gastronómicas y un proyecto de fundación que ha ido cambiando varias veces y que ahora parece haber encontrado su camino definitivo.

El pasado mes de enero, Ferran Adrià hasta montó un restaurante en la sede madrileña de la Fundación Telefónica que acoge hasta el 8 de marzo la exposición –muy aconsejable, por cierto– ‘Auditando el proceso creativo’.

En esta reproducción a escala del legendario restaurante de Cala Montjoi, Adrià volvió a ponerse la chaquetilla y actuó de maestro de ceremonia delante de ocho comensales, de perfiles muy diferentes, seleccionados mediante un concurso en el que tenían que definir la creatividad.

Un evento a medio camino entre una clase magistral, una comida informal entre amigos (desconocidos) y un miniBulli en toda regla.

Que ¿por qué hablo de esto hoy? Porque esta noche a las 21.30 horas lo que pasó durante esa comida se podrá ver en Paramount Channel, añadiendo a esa extraña experiencia ese toque de democracia participativa culinaria que le faltaba.

Esta noche podremos “comer conocimiento” (ese es el título del documental) y degustar, aunque sea conceptual y visualmente, ocho platos que han cambiado la historia de elBulli y con ella la de la gastronomía mundial. No será como estar allí, pero algo es algo y seguro que ese algo sabe muy bien.