Quiero ser como Ferran Adrià

Cuando hablamos de ser creativos – y de seres creativos – normalmente pensamos en el resultado final: un cuadro, una pieza musical, un libro. En realidad, ese resultado marca el fin del proceso creativo. Aun así, a pesar de guardar una cantidad ínfima de creatividad, el cuadro cuelga de la pared de un museo, la pieza musical suena a todo volumen en un teatro o un estadio y el libro ocupa su lugar privilegiado en las librerías.

El proceso creativo suele mantenerse lejos de los focos, porque es difícil de entender y de explicar y porque está cargado, a partes iguales, de errores y secretos.

Por eso, la exposición ‘Ferran Adrià. Auditando el proceso creativo‘, que se inaugura hoy en el Espacio Fundación Telefónica, es bastante inusual, pues su objetivo es intentar desentrañar y sistematizar el proceso creativo de una de los mentes más brillantes del planeta: el cocinero – que no artista, ni superhéroe, como él mismo subraya – Ferran Adrià.

Superpoderes

La muestra cuenta con un espacio de casi 1.000 metros cuadrados y con centenares de piezas entre recortes de prensa, cuadernos, apuntes, utensilios, dibujos, herramientas, vajillas, fotos y vídeoinstalaciones.

Este enorme conjunto de datos por un lado sumerge al espectador en el vórtice creativo de un restaurante que ha hecho historia y, por el otro, le explica ordenadamente lo que hay detrás de platos tan revolucionarios como el Ravioli que se va. Porque de eso se trata, de tener alas y tener método.

Si nosotros lo hicimos, lo puede hacer cualquiera: no somos superhéroes” dijo Ferran Adrià en la rueda de prensa-conferencia de presentación del lunes pasado. Pasión, trabajo, amistad, transparencia, inversión, innovación en lugar de los superpoderes. El resultado, igual de extraordinario.

El mapa de la creatividad

La muestra desarrolla unos de los polos conceptuales de otra exposición sobre elBulli, la que se inauguró en febrero de 2012 en el Palau Robert de Barcelona. El objetivo de esa muestra era contar la historia de elBulli y de paso ofrecer información sobre su proceso creativo y sobre las interacciones con otras disciplinas artísticas. Algunas de las piezas – como las sillas originales y la mesa sobre la que se proyectan los platos de un menú degustación de elBulli y la maquetas de plastilina de los platos – ya las vi entonces.

El resto es material inédito que el equipo multidisciplinar que está detrás de la exposición ha tardado más de un año en recopilar y montar bajo la coordinación y el comisariado del propio Adrià.

Merece la pena visitar esta expo, para saber más sobre elBulli, sus platos y sus hitos (no solamente gastronómicos), pero también para ponerse un poco a prueba, para colocarse en el centro de ese mapa del proceso creativo que pone en equilibrio inteligencia, talento, conocimientos, técnicas y recursos y testear si somos seres creativos. No tanto como Ferran Adrià, pero casi.

Imágenes: ‘Auditando el proceso creativo’. Fundación Telefónica, 2014 © Fernando Maquieira