Nueva tendencia a la vista: el Churro Ice Cream Sandwich

Dos espirales de churros crujientes rebozados en azúcar y en medio un helado de panna cotta y frutas del bosque.
La culpa de mi antojo veraniego la tiene la web: desde que la semana pasada di con un pequeño post sobre el Churro Ice Cream Sandwich casi no duermo por las noches.

Y como no duermo por las noches, no me ha quedado otra opción que ponerme en contacto vía mail con la culpable de este dulcísimo invento, Sylvia Yoo, chef afincada en Los Angeles y socia, junto a su hermano Paul Yoo, de Churro Borough, un servicio de catering especializado en postres y eventos pop-up en cafés y restaurantes.

Rebotando por el planeta foodie

Sylvia me cuenta que el Churro Ice Cream Sandwich nace de la fusión entre dos de sus postres favoritos cuando era pequeña: los churros y el helado, obviamente. El resultado es un postre que define “delicioso y bien equilibrado”. Pero de eso hace ya tres años.

El repentino baño de fama, cuenta, se debe a un artículo recientemente publicado en la revista Chow que ha dado un empujón al negocio y ha hecho rebotar ese churrobocadillo con helado por todos los rincones del extraño e interconectado planeta de los aficionados a la gastronomía. De ahí mis noches sin dormir.

¿El nuevo cronut (o el nuevo wonut)?

Sí, los churros con helado no son una novedad. Tampoco lo es la práctica de rellenar un brioche, frío o caliente, de helado como si fuera un bocadillo (hay quien dice que es un invento reciente y español, pero puedo jurar que en Sicilia en verano se desayuna así desde siempre: granizado de café con nata y brioche con helado).

Pero el Churro Ice Cream Sandwich como tal es al parecer una creación original, 100% artesanal – Sylvia Yoo afirma que se encarga de elaborar desde cero tanto los churros como los helados – atractivo para la vista, fácil de comer con los dedos y elástico desde el punto de vista del sabor: arándano, sésamo negro, crème fraîche, horchata, vainilla, chocolate, espresso caramelo, panna cotta de frutas del boque y melocotón son algunos de los rellenos posibles.

Sé que las comparaciones son odiosas e igual me equivoco pero creo que este postre tiene todas las papeletas para arrebatarle al cronut (invento neoyorkino a medio camino entre el cruasán y el donut) y al más reciente wonut (mezcla nacida en Chicago entre un waffle o gofre y un donut) el título de rey de la tendencia dulce del momento.

Fue lo segundo que pensé cuando topé con el Churro Ice Cream Sándwich la semana pasada.

Lo primero, lo admito, fue: ¿Por qué no se le ha ocurrido a un español? No sólo por una cuestión de orgullo nacional  (pocas cosas son tan españolas como los churros con chocolate), sino también de interés personal: de momento tener este bocadillo helado al lado de casa me ahorraría unas cuantas horas sin dormir.

Imágenes: Cortesía de Sylvia Yoo, Churro Borough