10 recursos para aspirantes a ‘foodie’

El pasado viernes volví andando desde el barrio de Chueca, probablemente recorrí un par de kilómetros hasta llegar a mi casa. Bien, a lo largo de este breve paseo topé, en este orden, con un mercado de reciente inauguración, dos nuevos restaurantes, un minimarket vegetariano con escuela de cocina anexa, tres tiendas de productos gastronómicos, una librería especializada y una pastelería inexplicablemente llena de gente.

La frase “la gastronomía está de moda” es banal y demasiado obvia y rehuyo de ella como de la nata en la carbonara, pero tengo que admitir que si en algún momento cobró sentido fue justo el pasado viernes.
Cuando llegué a Madrid hace siete años estuve viviendo en esa zona y como mínimo puedo decir que entonces el panorama no era el mismo.

Pongamos entonces que la gastronomía esté de moda, ¿Qué hay que saber para no quedarse al margen y convertirse en perfectos foodies (algo así como apasionados de la gastronomía 360º)?
Ahí van unos cuantos recursos para emprender este camino.

Internet. El foodie es por definición un ser conectado. Muchos restaurantes abren una cuenta en Twitter antes que sus puertas, lo cual hace que esta red sea imprescindible para un apasionado de la gastronomía. Si tuviera que dejar mi timeline en los huesos, me quedaría con estas tres cuentas: @Gastroeconomy por estar siempre pendiente de todas las novedades del sector hostelero dentro y fuera de España; @Salsadechiles por el estilo elegante y sin concesiones de sus críticas gastronómicas y @MikelIturriaga porque lo mismo tuitea una receta como que ironiza sobre un congreso de gastronomía.

Libros. También me quedo con tres: ‘La cocina de los valientes’ de Pau Arenós, porque si la gastronomía – sí, lo he vuelto a decir – está de moda los motivos están en ese libro; Rapsodia gourmetde Muriel Barbery, una novela en busca del sabor de los sabores y ‘A comer y a beber‘, las dos recopilaciones de las tiras de Guillaume Long en Le Monde. porque un buen foodie debería ser así: curioso, inquieto y sin miedo a equivocarse a la hora de experimentar en la cocina.

Palabras in. Repostería creativa, cronut, street food, comfort food, mercado, nikkei, chifa, pan.

Películas. Demasiadas. Dando por hecho que uno ha visto ya ‘Ratatouille’ y ‘El festín de Babette’ – el ‘Lo que el viento se llevó’ del cine gastronómico – y teniendo en cuenta que la idea es estar al día, elijo ‘Fast Food Nation’ porque no es oro todo lo que reluce y ‘El Bulli: Cooking in progress‘ porque es una manera rápida y agradable de entender la revolución que supuso el restaurante de Ferran Adrià. Y si os quedáis con ganas de más, en Filmin hay una buena selección de películas gastronómicas para ver online.

Palabras out. Delicioso (ya que existen muchos adjetivos para definir un plato, por favor, utilicémoslos), gourmet después de cada palabra (¿Qué es una pizza gourmet?), cupcake, kobe, gin tonic, finger food, vinagre de Módena, cualquier cosa caramelizada, cebollino, remolacha, emplatar.

Revistas. Todas de papel del bueno, hechas para disfrutar de la gastronomía con calma: The Art of Eating, Lucky Peach, Dispensa, la española Fuet y sobre todo Fool que no por nada se ha hecho con el premio Gourmand a la mejor revista gastronómica de 2013.

Objetos in. Internet, smartphone, moldes de silicona, anillos de silicona para guardar medio limón, media cebolla o medio tomate, minicocotte, recetario con fundas de plástico, horno, olla alta para los espaguetis, minipimer y un gran clásico como el sifón.

Música. Como todas las cosas de la vida, la comida tiene sus propias bandas sonoras. Lo demuestran libros como ‘Cocina Indie, blogs como Recetas en tres acordesy personajes versátiles como el dj y “gastrofilósofo militante” italiano Don Pasta.

Pan. Un buen foodie (y cualquiera que no se conforme con el pan congelado del supermercado) hace su propio pan en casa. Hacer pan es pura gimnasia para el alma, un camino rápido hacia la felicidad, pero si no sabéis por dónde empezar seguid en Twitter a mi panadero filósofo favorito Iban Yarza.

Objetos out. Platos cuadrados y microondas.