Macron: ‘el nacionalismo es el odio al otro’   

Macron: ‘el nacionalismo es el odio al otro’   

EFECumbre hispanofrancesa

De la cumbre hispano-francesa de Barcelona, que presidieron en la ciudad condal Pedro Sánchez y Enmanuel Macron, ha salido un ‘literario’ Tratado de Amistad y Cooperación entre ambos países y con escasas concreciones en  el corto plazo, y sin ni siquiera acuerdo en la apertura de todas las fronteras.

Pero la cumbre ha estado adornada con un bochornoso espectáculo a las puertas de la reunión, a cuyo inicio asistió el presidente catalán Aragonés sin asistir a la interpretación de los himnos nacionales, y con una manifestación de los separatistas catalanes con alusión a los ‘países catalanes’ de España y Francia.  Un cortejo en modo ‘rosario de la aurora’, con todos ‘a farolazos’ entre sí, y donde los partidarios de Puigdemont expulsaron de la comitiva a Junqueras al grito de ‘traidor’.

Toda una exhibición de ‘convivencia catalana’ de la que presume Sánchez y con los separatistas alardeando de que el ‘procés’ no está muerto y sigue en su empeño de ruptura constitucional. Y bien empleado que le está todo esto al presidente Sánchez por llevar a Barcelona el encuentro hispano-francés.

En suma una exhibición del ‘odio al otro’ lo que según el presidente Macron, es lo que caracteriza a los nacionalismos (con los que pacta Sánchez) y que el ex presidente François Mitterrand elevó a una categoría superior diciendo: ‘el nacionalismo es la guerra’.

El mismo Macron que sí defiende el ‘patriotismo’ y que luego advirtió del peligro que para las democracias europeas hoy representa el auge de la extrema derecha (que él sufre con el partido de Le Pen y gobierna en Italia con Meloni). Lo que en el entorno de Sánchez se consideró un aviso al líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, tras los últimos incidentes en Castilla y León.

No dijo nada Macron de la ‘extrema izquierda’ anti europea y anti OTAN que participa en el Gobierno de Sánchez, y que ayer mismo impulsaba en Francia masivas manifestaciones en contra de la reforma Macron de las pensiones (que incluye la progresión de la jubilación de los 62 a los 64 años). Motivos y movilizaciones en Barcelona y París que han deslucido la cumbre hispano-francesa y desviado la atención de los medios de comunicación.

No obstante las distancias entre Macron y Sánchez son enormes. El francés es el presidente más joven de la historia de Francia que entró en el Palacio del Elíseo a los 39 años y acaba de renovar su segundo y último mandato, tras el que puede ser firme candidato a un súper Consejo Europeo de la UE.

Un Macron que militó en el Partido Socialista Francés (hoy sumido en una crisis existencial) y fue ministro de Economía en el Gobierno del presidente socialista François Hollande. Pero Macron se fue del PSF y fundó un partido de centro llamado ‘¡En Marcha!’, donde aglutinó al socialismo moderado en dispersión y a la derecha liberal defraudada por los escándalos del que fue el último presidente conservador de Francia, Nicolás Sarkozy.

Mientras que Sánchez ha abandonado el centro de la política y ha roto con el PSOE de la Transición para pactar y ponerse en manos de los separatistas vascos y catalanes (ERC, Bildu, PNV y JxC) y de la extrema izquierda anti europea y populista (UP) a los que ha sentado en el Gobierno de España.

Y a los que ha ‘comprado’ Sánchez, a su mayor gloria personal, con toda clase de ‘pagos’, económicos, de soberanía y hasta con reformas legales para favorecer a varios colectivos de delincuentes, como son los violadores y agresores sexuales, los sediciosos, los malversadores y los corruptos.

Y esto lo sabe Macron, quien probablemente no conoce al líder alternativo de la oposición española, Alberto Núñez Feijóo. Un político sin experiencia internacional que continúa siendo un misterio en la política nacional por su bajo perfil y débil liderazgo. Una incógnita a despejar en las elecciones de este año, municipales y generales que ya están al llegar.

Macron sí que conoció a Albert Rivera y a Pablo Casado con los que a buen seguro empatizó en muchas cosas y cuya desaparición de la escena política española (Rivera por sus errores y Casado por las intrigas de Aznar) habrán sorprendido al presidente francés.

Y un Macron que ahora mantiene corteses relaciones institucionales con Sánchez, a sabiendas que España, como Alemania e Italia, es imprescindible para el liderazgo europeo de Macron. Y para su proyecto de Unión Europa que el francés se resiste a ‘federalizar’ aunque propugna para el corto plazo una mayor integración ‘económica, tecnológica y militar’.

Las distancias personales, políticas y europeas de Macron y Sánchez son notables e insalvables, afortunadamente para Francia y lamentablemente para España. Pero en el ámbito institucional y diplomático se pueden acortar si Sánchez sale derrotado en las elecciones españolas en ciernes y pierde la presidencia y la secretaria general del PSOE. Lo que está por ver a lo largo y ancho de este curso político de 2023.

Sobre el autor de esta publicación

Pablo Sebastián

Pablo Sebastián, actual Editor y fundador del diario digital Republica.com, ha sido el primer periodista en fundar un diario exclusivamente digital de habla hispana en España y America, al iniciar esta su etapa profesional y digital en el año 1997 con EstrellaDigital.es, hace ya 25 años.

Pablo Sebastián, nacido en Córdoba en 1947, es licenciado en Periodismo por la Universidad de Navarra y desarrolló una amplia carrera profesional en la que trabajó en todos los diarios impresos de la Transición: ABC, Diario 16, El Pais, El Mundo y El Independiente que fundó y dirigió.

Asimismo fue delegado del Periódico de Cataluña en Madrid, director de Interviú, subdirector de Tiempo, y corresponsal de EFE, ABC y Cambio 16 en Bruselas. Y más adelante corresponsal de TVE en Paris, después de haber dirigido uno de los telediarios (TD3) de la primera cadena de TVE y haber colaborado en radio con RNE, COPE y Onda Cero.

Pablo Sebastián fue vicepresidente de la APE, Asociación de Periodistas Europeos, y luego secretario general y fundador de la AEPI, Asociación de Periodistas y Escritores Independientes. Tiene en su haber el ‘Premio del Periodismo Europeo, el Premio del Movimiento Europeo, el Premio Luca de Tena, así como el Premio a la Libertad de Expresión. Durante la Transición y en la oposición al franquismo fue representante, durante su estancia en Bruselas, de la Junta Democrática de España ante la Comisión Europea y el Parlamento Europeo.