La muerte de la Naturaleza

Sánchez se reúne con Maersk

EFESánchez se reúne con el consejero delegado de A.P. Moller - Maersk, Søren Skou

Un dolor en el pecho me provocó leer la noticia.

Enseguida pensé en la vacuna que, por venir a Francia, me acababan de inyectar con la de la gripe; pienso ahora que, tal vez, sin ninguna necesidad porque, la verdad, a estas alturas, quizás ya no hacía falta.

Pero no.

Lo que tenía clavado en el corazón eran las letras que acababa de leer y sobre todo en lo concerniente al Gobierno del Estado, el cual se dispone a entrar ¡de accionista! con una naviera danesa para producir metanol “verde” en, claro está, Andalucía y Galicia, esas Comunidades Autónomas para las cuales, donde haya un buen proyecto industrial, que se quite la Naturaleza.

Proyecto “prioritario” le llaman.

Las palabras, no son inocentes.

Y puede que las menos inocentes de todas sean las que se apropian de las palabras de la Naturaleza para utilizarlas justo en su contra.

Y así, tal vez, no sea casual la aplicación del adjetivo “prioritario” para estos proyectos industriales que, aunque a favor del medio ambiente, suelen provocar, allí donde les toca “en suerte”, la destrucción muy grave, por irreversible e irreparable, del medio ambiente.

¿Estamos ante una gran contradicción?

Sí.

¿Qué se puede hacer entonces para que todos crean a pie juntillas en la suerte que hemos tenido cuando nos cae del cielo encima un proyecto industrial?

Decir que son proyectos “prioritarios”, aplicando exactamente el mismo adjetivo que tienen los códigos hábitat de los ecosistemas a proteger en la Unión Europea y que se verán destruidos de un plumazo, no por la emergencia climática, sino por la precipitación sin planificación a la hora de intentar, ¡nosotros los primeros!, resolver dicha emergencia planetaria matando los propios paisajes y la propia Naturaleza.

La alegría con la que estamos entregando nuestros mares, costas, paisajes, Biodiversidad, montes y montañas, poblaciones locales aún habitadas del medio rural o deshabitadas, pero con un valor patrimonial natural que legar a las generaciones futuras, está tan aplaudida en Europa como echar sobre nuestros suelos los purines de los cerdos que se van a comer ellos, salvaguardando sus propios acuíferos y suelos, mientras contaminamos para siempre los nuestros.

No sólo nos toman por tontos.

Nos toman por incultos.

Ambientalmente analfabetos.

Escribo desde Francia, desde donde no es difícil observar los beneficios económicos que produce la cultura y el cuidado del medio rural y sus campos.

Me llamó la atención la negativa firme de Macron al MidCat porque afectaría al paisaje, al medio ambiente y a las personas que habitan los valles de los Pirineos.

¿Algo así es posible en España?

Creo que por desgracia no.

No acabamos de quitarnos de encima la picaresca, hoy actualizada en picaresca “verde”.

No es casualidad que los dos grandes casos de corrupción que se juzgan hoy en España con peticiones de penas de decenas de años y cientos de millones de euros de multas a decenas de encausados, algunos del más alto nivel autonómico en su día, tanto en la Comunidad Valenciana como en Castilla y León, tengan que ver con tramas eólicas “verdes”.

Poco se habla de ello.

La picaresca verde habita entre nosotros con total naturalidad.

Teje sus redes y sus tramas a la vista como una araña de jardín, de la noche a la mañana, entre las hortensias.

Nuestra generación pasará a la historia como la generación que destruyó las montañas, los montes y los campos, como ya hiciera la anterior con la primera línea de costa, sin que nadie, o casi nadie, alzara la voz.

Asistimos a la muerte de la Naturaleza.

Salvemos lo que se pueda.

Sobre el autor de esta publicación

Mónica Fernández-Aceytuno

Nace el 4 de mayo de 1961 en Villa Cisneros (Sáhara Español).

Licenciada en Ciencias Biológicas por la Universidad Complutense de Madrid se dedica desde 1991 a la divulgación de la Naturaleza en la prensa por lo que obtiene en el año 2003 el Premio Nacional de Medio Ambiente “Félix Rodríguez de la Fuente de Conservación de la Naturaleza” por su labor de difusión, y en el año 2007 el Premio Literario Jaime de Foxá.

El dos de octubre de 2008, se le entrega la Medalla de Honor del Colegio de Ingenieros de Montes al Mérito Profesional por su actividad en la prensa y en Internet.

Es columnista de ABC desde 1997, y colabora asiduamente en el suplemento NATURAL de ABC.

En 2007 funda el portal de la Naturaleza www.aceytuno.com, del cual es editora.