El Gobierno quiere aguantar hasta abril

El Gobierno quiere aguantar hasta abril

EFEEl presidente del Gobierno, Pedro Sánchez

Las tensiones en la coalición del gobierno son evidentes y eran previsibles desde el primer minuto, desde el abrazo de Sánchez e Iglesias que marcó su primer minuto. La única razón para el acuerdo era compartir el poder. Sánchez pudo intentar otras alianzas pero optó por el abrazo que imaginó (con razón) que era capaz de gestionarlo a su favor. Para Iglesias el abrazo era el billete para entrar en el gobierno, algo que parecía imposible para una formación política de su carácter en la Europa democrática.

Quienes imaginaron que la coalición no resistiría por las exigencias del día a día se equivocaron. Sánchez ha cumplido con sus expectativas: un gobierno para toda la legislatura e Iglesias saltó de la vicepresidencia por la naturaleza de las cosas.  En conglomerado Podemos-Izquierda unida-otros aguanta en la coalición porque carece de alternativa, al menos hasta vísperas de las elecciones cuando cada tribu tiene que instalarse en su campamento, con sus tambores. ¿Cuándo decidirán los socios de la coalición que es hora de irse a su campamento? Quizá ni ellos lo saben hoy pero llegará el momento, quizá antes de las elecciones de mayo que servirán de primarias para las generales.

Sánchez tiene una fecha límite en abril, cuando tiene que relevar a las ministras candidatos para mayo. En ese momento puede ampliar los cambios en el gabinete retirando a los más quemados y reforzar el gobierno incluso sin socios de coalición que ya no le hacen falta. Los socios tienen un esquema de decisiones incierto ya que no está claro quien manda (Belarra, Yolanda, Colau, Santiago...) de manera que Sánchez tiene ventaja para provocar los cambios.

Desde  ahora hasta abril la mayoría parlamentaria tiene abierta la ventana de oportunidad para consolidar su acción de gobierno y presentar su hoja de servicio al país para reclamar el favor de los votantes. ¿Serán capaces de sortear los riesgos de confrontación y ruptura con los proyectos pendientes? No es sencillo pero les va a interesar a todos llegar a las citas electorales, empezando con la de mayo, con las menores heridas posibles.

El gobierno quiere superar las tensiones hasta abril, luego todo será campaña electoral a cara de perro, es decir más de lo mismo pero con más griterío.

Sobre el autor de esta publicación

Fernando González Urbaneja

Nacido en Burgos en 1950, licenciado en Ciencias Políticas y titulado en Periodismo.

Desde 1999 hasta el año 2006 profesor asociado del departamento de Historia Económica en la Universidad Carlos III.

En la actualidad es colaborador habitual de los diarios ABC y otras publicaciones. Desde noviembre de 2003 a diciembre de 2011 preside la Asociación de la Prensa de Madrid y desde abril del 2004 hasta septiembre de 2008 Presidente de la Federación de Periodistas de España (FAPE).

Autor de los libros “Rumasa” (Planeta, 1983); “Banca y poder, la pasión por ser banquero” (Espasa Calpe, 1993); “Ética en la empresa informativa” en “Ética y empresa, visión multidisciplinar”, (Fundación Argentaria-Visor, 1997).

El Gobierno le designó en mayo de 2004 como miembro del comité de expertos para la reforma de los medios de comunicación de titularidad del Estado.

Actualmente es Decano del Departamento de Periodismo y Comunicación Audiovisual Facultad de Ciencias de la Comunicación Universidad Antonio de Nebrija.