Luis Enrique, convertido en transmisor

TWITTERLuis Enrique se convertirá en streamer durante el Mundial

Con lo que nos costó que nuestros pioneros en la crónica deportiva lograran por medio del neologismo cambiar palabras inglesas para hacerlas propias como líder, córner y penalti, para que ahora al seleccionador, que ya no se le llama “coach” le digamos “streamer”. Ocurre que a Luis Enrique lo hemos transformado en streamer lo que quiere decir que se convertirá en transmisor, en una especie de corresponsal periodístico, es decir, que va a tener presencia en los medios como si fuera un enviado especial de la Federación Española de Fútbol al Mundial de Qatar.

Luis Enrique, ciertamente, trasmite. Cuando habla tanto si lo hace muy en serio como si le da por gastar alguna broma dialéctica, condiciona los titulares de los medios informativos. Del seleccionador se puede esperar, en ocasiones, actitudes que no son bien recibidas por los medios. Durante mucho tiempo, especialmente, en Madrid no ha tenido quien le escriba. Su pasado madridista no le ha servido gran cosa porque lo que se ha tenido muy presente ha sido su barcelonismo. Nuestro seleccionador es también director de escena. Ha hecho del equipo nacional una especie de compañía en que los componentes de la misma han creído en esa función que hermana y todos recitan el mismo papel cuando salen de las candilejas.

Estamos en vísperas del primer partido que ha de servir de preludio del Mundial para que empecemos a conocer si se va a inclinar por un tipo de juego concreto y con unos titulares casi indiscutibles. El partido en Jordania es un entrenamiento formal dado que todos los encuentros de la selección tienen parte fundamental de formalismo. Ni siquiera en las ocasiones en que no hay nada en juego, salvo el honor que siempre se adjudica a la victoria, se puede pensar en que no va a descubrir nada sobresaliente. El partido servirá, en parte, para que veamos hasta que punto cuenta fundamentalmente con algunos futbolistas aunque se dé por supuesto que los veintiséis de la lista tienen para él consideración similar.

Hasta el momento, las apariciones de Luis Enrique en las vísperas han sido amables, han tenido lo que se dice ahora de buen rollo y es de esperar que continúe en esa línea aunque las buenas palabras las tendrá siempre que la selección gane. Una derrota sensible serviría para que cargásemos sobre él lo que consideraríamos errores en la confección de la lista y naturalmente el fallo en el planteamiento. Qatar nos aguarda con la incertidumbre de todo Mundial. Sobre todo, en los primeros partidos en que se juega el pase a la siguiente ronda. En Sudáfrica se comenzó perdiendo contra Suiza y se acabó con aquel gol de Iniesta que aún estamos gritando.

Posdata. Rafa Nadal ha sufrida la tercera derrota consecutiva. El torneo de los Maestros no lo ganó nunca y en  Turín no ha comenzado para que nos hiciéramos ilusiones. La derrota ante Félix Auger, discípulo aventajado de su tío Toni, ha sido muestra de que el gran campeón está siendo rebasado por jóvenes como el canadiense de origen togolés.

Sobre el autor de esta publicación

Julián García Candau

Nació en Vila-real (Castelló). Periodista.

Fue jefe de Deportes de “Ya”. Jefe de Deportes, Redactor Jefe y cronista parlamentario de “El País”. Director de Deportes de Televisión Española. Director de Deportes de la Agencia EFE. Director del diario “AS”. En la actualidad es colaborador de “Levante”.

Libros: “Santana”, “El fútbol sin ley”, “Historia de los Mundiales”, “Madrid-Barça- Historia de un desamor”, “La moral del Alcoyano”, “Bernabéu, el presidente”, “Celos, amor y muerte. Tragedias y pasiones del toreo” y “El deporte en la Guerra Civil”. Este libro el 26 de abril de 2008, el Premio de la Crítica en Valencia.

Ha colaborado en la Enciclopedia Espasa y en varios libros de diversos autores, entre ellos, “Historia de los espectáculos en España” y “Periodismo especializado”. En la actualidad es el único periodista en activo que informó de la victoria de la selección española de fútbol en la Copa de Europa en 1964. Posteriormente, asistió a las de 1968, 1980 y 2004.

Ha sido cronista de partidos de la selección española de fútbol desde 1963. Es el periodista deportivo que más crónicas ha dedicado al equipo nacional.

Ha sido enviado especial en campeonatos del Mundo de Alemania-74, Argentina-78, España-82, México-86, Italia-90, Estados Unidos-94, Francia-1998 y Alemania 2006.

Ha dirigido cursos de verano en la Universidad Menéndez y Pelayo de Santander y Juan Carlos I en Ronda, sobre cuestiones deportivas.

Ha pronunciado conferencias sobre deportes, olimpismo y lenguaje deportivo en diversas universidades españolas. Formó parte de la Comisión de Prensa del Comité Olímpico Internacional durante cinco años.

En 1975 le otorgaron el Premio Promosport en San Sebastián.

En 1989, recibió el Premio de Periodista del Año de “El Mundo Deportivo” de Barcelona.

En 1992 le fue concedido el premio Víctor de la Serna de la Asociación de la Prensa de Madrid. Es el único periodista deportivo que lo posee.

En 2006, le fue otorgada la medalla de plata el Mérito Deportivo. También fue distinguido con la Medalla del Barón de Coubertin que concede el Comité Olímpico Internacional.