El Mundial crea miedo a las lesiones

Mundial de Fútbol

EUROPA PRESSMundial de Qatar

Ya tenemos coartada para justificar alguna derrota. Se trata de culpar a los futbolistas internacionales o con posibilidad de ser mundialistas, de escasa voluntad ante la jugada en la que puede haber lesión. Desde este punto de vista en las dos últimas jornadas los equipos más perjudicados han sido aquellos que en sus filas, por la selección española o por la de otros países, han contado con futbolistas con actitudes mentales en las que ha privado o priva el futuro inmediato más que su responsabilidad ante el contrato por el que están percibiendo buenos salarios.

Los mundiales son escaparates en los que se luce lo mejor de cada país. En cada uno de ellos, al margen de los jugadores que ya pertenecen a clubes están quienes pretenden conseguir la reputación que les llevará a fichar por un club grande  y, consecuentemente, por un contrato extraordinario.

Desde el punto de vista humano es comprensible que quienes aspiran a pertenecer a la gran orla del mundo se abstengan en algún momento de jugarse el físico. Una lesión muscular es suficiente para que el diagnostico advierta de que el jugador ha de permanecer en reposo y cuidados pongamos durante un mes. En tales circunstancias es comprensible que se juegue sin el ímpetu de otras ocasiones.

Siempre que hay un Mundial se puede pensar lo mismo de futbolistas que han de ser seleccionados. Lo realmente singular es el hecho de que en la presente ocasión el campeonato rompe la temporada y ya no queda tiempo para recuperarse. En circunstancias normales también los finales de campaña pueden llevar a algunos a reprimirse en los momentos cruciales. Al margen del peligro de las lesiones es evidente que cortar la temporada no es lo más adecuado para que se mantenga la buena forma física y de ahí que en el último mes de competición existan algunas abstenciones. Lo preocupante es el hecho de la cantidad de lesiones musculares que se han producido en las últimas jornadas. Estas han servido de alerta para que se juegue con alguna precaución. La proximidad del Mundial en esta cuestión ha favorecido a los conjuntos más débiles, es decir, aquellos de los que existen pocas posibilidades de que acudan a Qatar.

Pese a esta teoría de la visión del Mundial es complicado denunciar a quienes han puesto su punto de mira en la selección más que en su club. Es arriesgado e inmoral hacer listas de sospechosos.

Posdata. Argentina tiene media selección lesionada incluido Messi. En Villarreal crece la alarma con Setién y Bordalás comienza a estar en la lista de elegidos para salvar la situación.

Sobre el autor de esta publicación

Julián García Candau

Nació en Vila-real (Castelló). Periodista.

Fue jefe de Deportes de “Ya”. Jefe de Deportes, Redactor Jefe y cronista parlamentario de “El País”. Director de Deportes de Televisión Española. Director de Deportes de la Agencia EFE. Director del diario “AS”. En la actualidad es colaborador de “Levante”.

Libros: “Santana”, “El fútbol sin ley”, “Historia de los Mundiales”, “Madrid-Barça- Historia de un desamor”, “La moral del Alcoyano”, “Bernabéu, el presidente”, “Celos, amor y muerte. Tragedias y pasiones del toreo” y “El deporte en la Guerra Civil”. Este libro el 26 de abril de 2008, el Premio de la Crítica en Valencia.

Ha colaborado en la Enciclopedia Espasa y en varios libros de diversos autores, entre ellos, “Historia de los espectáculos en España” y “Periodismo especializado”. En la actualidad es el único periodista en activo que informó de la victoria de la selección española de fútbol en la Copa de Europa en 1964. Posteriormente, asistió a las de 1968, 1980 y 2004.

Ha sido cronista de partidos de la selección española de fútbol desde 1963. Es el periodista deportivo que más crónicas ha dedicado al equipo nacional.

Ha sido enviado especial en campeonatos del Mundo de Alemania-74, Argentina-78, España-82, México-86, Italia-90, Estados Unidos-94, Francia-1998 y Alemania 2006.

Ha dirigido cursos de verano en la Universidad Menéndez y Pelayo de Santander y Juan Carlos I en Ronda, sobre cuestiones deportivas.

Ha pronunciado conferencias sobre deportes, olimpismo y lenguaje deportivo en diversas universidades españolas. Formó parte de la Comisión de Prensa del Comité Olímpico Internacional durante cinco años.

En 1975 le otorgaron el Premio Promosport en San Sebastián.

En 1989, recibió el Premio de Periodista del Año de “El Mundo Deportivo” de Barcelona.

En 1992 le fue concedido el premio Víctor de la Serna de la Asociación de la Prensa de Madrid. Es el único periodista deportivo que lo posee.

En 2006, le fue otorgada la medalla de plata el Mérito Deportivo. También fue distinguido con la Medalla del Barón de Coubertin que concede el Comité Olímpico Internacional.