El Madrid, como acostumbra

El Madrid, como acostumbra

EFEDani Ceballos y Éder Militão celebran el gol de su equipo durante el partido entre el Villarreal y el Real Madrid.

El Madrid quería tomarse la revancha de la derrota en Liga y se encontró con que a mitad del partido llevaba dos goles en contra y lo que es peor, el juego del Villarreal muy superior. Se podía pensar que el Madrid no podía alarmar más a sus seguidores si además de perder el liderato en Liga quedaba eliminado en El Madrigal. Mas ocurrió lo el más difícil todavía en la segunda parte. Remontó y del 2-0, pasó al 2-3 que le dio puesto a los cuartos de final. Sucedió la reacción madridista que en la segunda mitad con la entrada de Ceballos cambió el ritmo de juego. Y llegó a la épica tradicional; ganar cuando todo parecía destinado a la derrota.

Del Villarreal era creíble que intentara ganar de nuevo y lo que es mejor, en esta ocasión clasificarse para los cuartos de final de la Copa del Rey. El Madrid parecía adormecido. El equipo de La Cerámica estaba más despierto y por ello se adelantó de manera clara y aún pudo haberlo hecho con mayor diferencia. Pero la segunda parte la comenzó con dos bajas sensibles en defensa: Albiol y Foyth. Con estas dos bajas era previsible que acabara perdiendo. Vinicius, que no había podido con Foyth, con Mandi, que ni siquiera es lateral, puso en marcha los ataques y con Benzema, más activo, llegó lo que minutos antes nadie se habría atrevido a pronosticar, salvo los seguidores del Villarreal al ver la nueva alienación de la que sobraba Pino y que fue reemplazado por Morales cuando ya ser tarde.

Ancelotti inventó una defensa con Nacho de lateral y un centro del campo sin el cansado Modric, la dirección de Kroos y el bregar de Camavinga, jugador que tenía mejores desempeños en la pasada campaña y de nuevo había que contar con Valverde, que ha regresado del Mundial sin especiales actuaciones como hizo en la temporada anterior, En ella no solo bregaba sino que, además, disparaba a gol desde lejos con bien porcentaje de aciertos.

El equipo, que ahora dirige Quique Setién, salió a jugar con la alegría de quien pretende vencer y para ello únicamente colocó en el centro tres hombres, cuando lo prudente ante el Madrid es poner a cuatro. Parejo, Capoue y Baena dominaron la zona y abastecieron a Chukweze, Gerard Moreno y Geremy Pino con la sufriente rapidez para buscar los errores madridistas. Los amarillos encontraron con facilidad el área de Courtoris que se encontró con que a los cuatro minutos Capoue le batía pese a que tenía muy escaso ángulo de tiro. Y al descanso se fue después de una gran parada, pero consecuencia del córner fue el tanto de Chukweze a pase de Gerard Moreno.

El Villarrreal perdió el balón que había poseído más que el Madrid. Gerard Moreno y Parejo ya no fueron tan incisivos. Sorprendió que Ancelotti diera descanso a Kroos para que jugara Ceballos en su lugar y éste acabó siendo decisivo. Asensio entró por Rodrygo y el Madrid se impuso al Villarreal en la zona en que no había tenido mando con anterioridad. La zaga villarrealense se vio superada. Y Militao, tras el primer gol de su equipo marcado por Vinicius, logró el segundo tanto que puso el partido con vistas a la prórroga. Y no se llegó a ella porque Ceballos batió a Jorgensen, guardameta suplente que Setién puso sobre el campo, y con él los mayores temores de su equipo por los momentos en que tuvo que jugar con los pies.

Sobre el autor de esta publicación

Julián García Candau

Nació en Vila-real (Castelló). Periodista.

Fue jefe de Deportes de “Ya”. Jefe de Deportes, Redactor Jefe y cronista parlamentario de “El País”. Director de Deportes de Televisión Española. Director de Deportes de la Agencia EFE. Director del diario “AS”. En la actualidad es colaborador de “Levante”.

Libros: “Santana”, “El fútbol sin ley”, “Historia de los Mundiales”, “Madrid-Barça- Historia de un desamor”, “La moral del Alcoyano”, “Bernabéu, el presidente”, “Celos, amor y muerte. Tragedias y pasiones del toreo” y “El deporte en la Guerra Civil”. Este libro el 26 de abril de 2008, el Premio de la Crítica en Valencia.

Ha colaborado en la Enciclopedia Espasa y en varios libros de diversos autores, entre ellos, “Historia de los espectáculos en España” y “Periodismo especializado”. En la actualidad es el único periodista en activo que informó de la victoria de la selección española de fútbol en la Copa de Europa en 1964. Posteriormente, asistió a las de 1968, 1980 y 2004.

Ha sido cronista de partidos de la selección española de fútbol desde 1963. Es el periodista deportivo que más crónicas ha dedicado al equipo nacional.

Ha sido enviado especial en campeonatos del Mundo de Alemania-74, Argentina-78, España-82, México-86, Italia-90, Estados Unidos-94, Francia-1998 y Alemania 2006.

Ha dirigido cursos de verano en la Universidad Menéndez y Pelayo de Santander y Juan Carlos I en Ronda, sobre cuestiones deportivas.

Ha pronunciado conferencias sobre deportes, olimpismo y lenguaje deportivo en diversas universidades españolas. Formó parte de la Comisión de Prensa del Comité Olímpico Internacional durante cinco años.

En 1975 le otorgaron el Premio Promosport en San Sebastián.

En 1989, recibió el Premio de Periodista del Año de “El Mundo Deportivo” de Barcelona.

En 1992 le fue concedido el premio Víctor de la Serna de la Asociación de la Prensa de Madrid. Es el único periodista deportivo que lo posee.

En 2006, le fue otorgada la medalla de plata el Mérito Deportivo. También fue distinguido con la Medalla del Barón de Coubertin que concede el Comité Olímpico Internacional.