Alemania obligará a España

Alemania obligará a España

EFELa selección alemana, en un entrenamiento

La selección española debe evitar morir de euforia y ello podría suceder si no se considerara a Alemania el peor adversario que le podía corresponder para afirmar la clasificación. La considerada casi infamante derrota germana frente a Japón es probable que obligue a España a jugar sin dar un palmo de ventaja ni un instante de reposo. La apabullante victoria ante Costa Rica, tan reconocida mundialmente, no solo por los siete goles, sino por el modo en que se produjo, ha colocado a nuestra selección en el cupo de las grandes aspirantes. Ciertamente, con su juego se posicionó en la línea de salida para la carrera que queda por delante y se autoproclamó aspirante. España está hasta hoy en el grupo de las muy elegidas.

Fue importante el triunfo. Fue ganar con toda clase de plácemes y en entre la gente que vio el partido quedó la sensación de que no solamente encontró el camino del gol, sino que supo dirigir el juego, implantó su sistema y dejó sin posibilidades al adversario. Todas las enormes virtudes futbolísticas que exhibieron los jugadores dirigidos por Luis Enrique han sido ponderadas por todos los medios informativos que siguen el campeonato. Para muchos fue gran sorpresa el fútbol desarrollado y la constante apetencia por el gol. Los seleccionados llamados a filas tuvieron actuaciones destacadísimas y se dio la feliz circunstancia de que los alineados en la segunda parte no cedieron en el empuje. Los jugadores que salieron del banquillo lo hicieron con el mejor de los ánimos. Nadie se conformó con el resultado aunque iba siendo muy favorable. Todos participaron en alcanzar el record del Mundial, aunque ninguno pensaba en tal circunstancia, sino que sobre en el espíritu individual brilló el sentimiento colectivo y, fundamentalmente, el ansia por dar que pensar el técnico sobre quienes han de ser titulares en los siguientes partidos.

Luis Enrique ya ha anunciado que hará cambios en el equipo. Nunca ha sido partidario de mantener un once fijo y en más de una ocasión se le ha reprochado que no haya mantenido una mayoría sobre la que apoyarse constantemente. El seleccionador está convencido de que los elegidos sirven para una función similar cualquier que sea el enemigo y por ello los relevos, en su opinión, serán tan efectivos como los que pusieron en marcha la goleada a Costa Rica.

En vísperas del partido más importante y tal vez más decisivo, se sabe que es muy arriesgado hacer pronósticos sobre quienes van a jugar. Para el técnico, que ha logrado crear espíritu tan familiar entre los veintiséis, no importan los nombres para cada ocasión. Siempre afirma que todos cumplirán con la fórmula que se les plantee. Hacer apuestas sobre los cambios es inútil. Hará lo que le plazca y ojalá que ello sea tan acertado como lo fue en el debú mundialista.

Posdata. Tenemos problemas televisivos con los plurales. Los actuales comentaristas tienen la virtud de hablar menos que los tradicionales, pero no se ponen de acuerdo sobre iraníes, cataríes, saudíes y marroquíes.

Sobre el autor de esta publicación

Julián García Candau

Nació en Vila-real (Castelló). Periodista.

Fue jefe de Deportes de “Ya”. Jefe de Deportes, Redactor Jefe y cronista parlamentario de “El País”. Director de Deportes de Televisión Española. Director de Deportes de la Agencia EFE. Director del diario “AS”. En la actualidad es colaborador de “Levante”.

Libros: “Santana”, “El fútbol sin ley”, “Historia de los Mundiales”, “Madrid-Barça- Historia de un desamor”, “La moral del Alcoyano”, “Bernabéu, el presidente”, “Celos, amor y muerte. Tragedias y pasiones del toreo” y “El deporte en la Guerra Civil”. Este libro el 26 de abril de 2008, el Premio de la Crítica en Valencia.

Ha colaborado en la Enciclopedia Espasa y en varios libros de diversos autores, entre ellos, “Historia de los espectáculos en España” y “Periodismo especializado”. En la actualidad es el único periodista en activo que informó de la victoria de la selección española de fútbol en la Copa de Europa en 1964. Posteriormente, asistió a las de 1968, 1980 y 2004.

Ha sido cronista de partidos de la selección española de fútbol desde 1963. Es el periodista deportivo que más crónicas ha dedicado al equipo nacional.

Ha sido enviado especial en campeonatos del Mundo de Alemania-74, Argentina-78, España-82, México-86, Italia-90, Estados Unidos-94, Francia-1998 y Alemania 2006.

Ha dirigido cursos de verano en la Universidad Menéndez y Pelayo de Santander y Juan Carlos I en Ronda, sobre cuestiones deportivas.

Ha pronunciado conferencias sobre deportes, olimpismo y lenguaje deportivo en diversas universidades españolas. Formó parte de la Comisión de Prensa del Comité Olímpico Internacional durante cinco años.

En 1975 le otorgaron el Premio Promosport en San Sebastián.

En 1989, recibió el Premio de Periodista del Año de “El Mundo Deportivo” de Barcelona.

En 1992 le fue concedido el premio Víctor de la Serna de la Asociación de la Prensa de Madrid. Es el único periodista deportivo que lo posee.

En 2006, le fue otorgada la medalla de plata el Mérito Deportivo. También fue distinguido con la Medalla del Barón de Coubertin que concede el Comité Olímpico Internacional.