Este Biden no pinta perdedor

Joe Biden a su llegada a Bali

EFEEl presidente estadounidense Joe Biden llega a Bali para el G20

Hasta hace días muy recientes la opinión publicada percibía un presidente Biden (torpe, viejo, confuso...) de perdedor y un pretendiente Trump (osado, desmedido, faltón...) lanzado al triunfalismo de ganador. Agua, la realidad electoral desmiente se conclusión prematura. El perdedor de las elecciones del martes 8 no es otro que Trump que ha visto frustradas todas sus expectativas. Tanto que en el sometido partido Republicano empiezan a reconocer que su líder es tóxico y que necesitan otras alternativas para el 2024.

De momento Biden tiene asegurado el Senado, incluso con la posible ventaja del escaño pendiente de Georgia que sería el 51 y dejaría al rebelde Munchin en zona de irrelevancia. Con respecto al Congreso, la victoria republicana está muy comprometida, quedan 10 asientos por asignar (cinco en California, 2 en Arizona, y 1 en Colorado, Nueva York y Oregón) y los republicanos necesitan sumar tres, que a estas alturas parece tan posible como no. Los demócratas ya suman 211 frente a los 215 republicanos. Colocar un presidente en la cámara de representantes va a ser lo más a lo que pueden aspirar los republicanos y no es nada probable que fuera un devoto de Trump, más bien todo lo contrario.

Cuantos minusvaloran a Biden tendrán que seguir esperando. De momento ha ganado todas las confrontaciones con Trump; le ganó por bastante el 2020 (para desconcierto del perdedor) y ha vuelto a ganar contra pronóstico en estas elecciones de mitad de mandato.

Además Biden va imponiendo su agenda política con menos dificultades y renuncias de las que acompañan cada iniciativa. Ha acertado al centrar la última campaña en la amenaza a la democracia, más que en la recuperación económica, que además no va tan mal como algunos intentar pintar. Los datos de empleo son mejor que buenos y la inflación retrocede y el crecimiento vuelve a ser posible.

La posición de los EEUU en el mundo no es tan potente e influyente como durante la segunda parte del siglo XX, pero vuelve a ser previsible y clara tras el paréntesis que supusieron los cuatro años de Trump ni tan vacilante como durante los ocho de Obama.

De lo que no caben dudas es de que Biden es un político muy experimentado, que conoce los personajes y los países como pocos y que tiende a hablar con bastante claridad, más incluso de que pretenden sus diplomáticos. Es improbable que vuelva a concurrir el 2024 (este mes cumple 80 años que suponen una poderosa contraindicación) pero eso le otorgará mayor margen para tomar decisiones en los dos años de mandato que le quedan (fijar un legado) e influencia para designar un sucesor en el partido con posibilidades de ganar.

Sobre el autor de esta publicación

Fernando González Urbaneja

Nacido en Burgos en 1950, licenciado en Ciencias Políticas y titulado en Periodismo.

Desde 1999 hasta el año 2006 profesor asociado del departamento de Historia Económica en la Universidad Carlos III.

En la actualidad es colaborador habitual de los diarios ABC y otras publicaciones. Desde noviembre de 2003 a diciembre de 2011 preside la Asociación de la Prensa de Madrid y desde abril del 2004 hasta septiembre de 2008 Presidente de la Federación de Periodistas de España (FAPE).

Autor de los libros “Rumasa” (Planeta, 1983); “Banca y poder, la pasión por ser banquero” (Espasa Calpe, 1993); “Ética en la empresa informativa” en “Ética y empresa, visión multidisciplinar”, (Fundación Argentaria-Visor, 1997).

El Gobierno le designó en mayo de 2004 como miembro del comité de expertos para la reforma de los medios de comunicación de titularidad del Estado.

Actualmente es Decano del Departamento de Periodismo y Comunicación Audiovisual Facultad de Ciencias de la Comunicación Universidad Antonio de Nebrija.