Simeone perdió la magia

EFEDiego Simeone, en la rueda de prensa previa al Oporto-Atlético

El Atlético de Madrid está fuera de Europa tras perder en Oporto y quedar último del grupo en la Champions. Un inicio de temporada en la que se presagiaba que el equipo había perdido las señas de identidad que le hicieron estar entre los ocho primeros equipos de Europa con una cierta regularidad.

La seguridad de la defensa, siendo en la Liga de los equipos menos goleados, con un portero como Oblak que paraba lo imparable y la intensidad en el juego, presionando al rival en su campo, han sido señas de identidad del cholismo, que hoy han desaparecido.

Como decía el sagaz Marcelo, el Atlético en los mejores tiempos de Simeone se movía como una legión romana. Ahora es un equipo desubicado en el campo y que ha perdido personalidad en el campo.

Los jugadores están lejos unos de otros, fuera de posición y se juega sin medio del campo, lo que hace que las segundas líneas no lleguen al área contraria y en las salidas del área propia se pierdan balones. Correa, fuera de su posición natural, perdió un balón al estar sin apoyo de otro jugador en la salida del área propia que costó el segundo gol del Bayer Leverkusen. Y como éste, errores de posición y asistencia entre los jugadores que han proporcionado al Oporto en el último partido de la Champions ocasiones para terminar con una goleada que ha salvado Oblak.

Con un sistema de defensa de cinco de defensas, con los jugadores de más clase Griezmann, Joao Félix y Carrasco, bajando a defender para recoger balones y entrar en juego, el equipo reflejaba que no sabía cómo jugar a equipos con gran fortaleza física, intensos y rápidos en los contrataques y en el repliegue.

El Atlético de Madrid ha recibido 21 goles en los últimos 18 partidos de Liga y de Champions y no tiene hoy ni la intensidad ni la velocidad con la que se juega en Europa para estar en octavos.

Un problema que viene ya de la temporada 2021/2022. En abril, tras el partido con el Manchester City y después de salvar la clasificación en el grupo precisamente en Oporto, ya les contaba en esta Republica que el equipo había perdido confianza y capacidad para competir con los mejores de Europa. Como lo hizo en los años de las finales de Lisboa y Milán y en los que compitió en las semifinales.

El agujero económico de la no clasificación son 30 millones de euros para las arcas del club de los que podrían haberse recuperado 20 millones ganando la Europa League. Lo que visto hoy, el juego desarrollado en Oporto no parecía nada fácil.

La reconstrucción del Atlético de Madrid que hizo deportivamente Simeone y en la organización del club Miguel Ángel Gil, hoy requiere tomar decisiones. Es evidente que empresarialmente la gestión ha sido y es un éxito. En paralelo el Club por la fidelidad, el apoyo y la confianza de los socios y los atléticos que han aumentado en toda España, deberá tomar la mejor decisión. Y no cabe otra que la salida de Simeone, con todo el reconocimiento al enorme trabajo y éxito que ha tenido, pero con la convicción de que el tiempo ha pasado.

Le corresponde al Club decidir en qué momento y cómo, pero no puede demorarse una planificación de la Liga, en la que hay que estar en el cupo Champions y de la próxima temporada. Por encima de todo está el Club y lo que se ha conseguido estos años.

Como dice la canción de la película Casablanca, As time goes by: Sigue siendo la misma vieja historia/Una lucha por el amor y la gloria/Un caso de hacer o morir/… Cómo pasa el tiempo.

Sobre el autor de esta publicación

Ignacio del Río

Nacido en Madrid, el 4 de marzo de 1956.

Abogado y Registrador de la Propiedad. Ha sido asesor jurídico de los Grupos Parlamentarios del Congreso y del Senado del Partido Popular en los años 1986 a 1992.

Diputado de la Asamblea de Madrid ,1991-1995 y Portavoz de Política Territorial, Urbanismo y Transportes.

Secretario General del Partido Popular de Madrid para el mandato del Congreso periodo 1993-1995.
Teniente Alcalde de Urbanismo del Ayuntamiento de Madrid 1995-2003. Durante su mandato se aprobó el PGOU de Madrid de 1997 y se formalizó la candidatura olímpica Madrid 2012, de la que fue Consejero Delegado hasta el año 2003.

Ha colaborado en diversos medios como ABC, El Independiente, La Estrella Digital, El Mundo y Expansión y en programas de radio. Actualmente participa en La Ventana de Madrid de la Cadena SER.