Feijóo frente a Abascal 

Feijóo frente a Abascal 

EFEEl presidente del PP, Alberto Nuñez Feijóo, y el líder de Vox, Santiago Abascal, en el último desfile del 12 de octubre.

Como dice un cualificado observador político lo que ahora está en juego en España no es quien lidera la derecha española sino quien puede y debe ser el nuevo presidente del Gobierno de España.

Sobre todo cuando nadie sabe qué puede ocurrir en las próximas elecciones municipales y autonómicas de mayo. Y cuando el presidente Pedro Sánchez pregona, desde la extrema izquierda y con los separatistas, el ‘riesgo’ de un gobierno de la extrema derecha en España. 

Como el que hemos visto actuar en Castilla y León, sin que Alberto Núñez Feijóo -que nunca debió aceptar semejante coalición- ordenara a su pupilo Mañueco el cese fulminante del tal Gallardo tras anunciarse ese demencial protocolo sobre el aborto, que ahora parece desechado.

Un disparate que está explotando, en el PP y en Vox y en los medios afines y cúpulas de ambos partidos, en vísperas de la manifestación de Madrid que ha sido convocada por organizaciones de la ‘sociedad civil’ en contra de los desmanes y ataques a las institucionales y la democracia por parte de Pedro Sánchez y de sus aliados separatistas y de la extrema izquierda.

Estamos en una situación muy especial que ha abierto en canal a Vox desde que le estalló la crisis de Macarena Olona (que ahora llama a Abascal líder de la ‘caverna’ y denuncia la ‘violencia de genero’) mientras desde el altavoz  radiofónico de Vox (EsRadio) se lían a palos con Abascal y Espinosa de los Monteros con mutuas acusaciones políticas y económicas.

Lo que le está sirviendo en bandeja a Feijóo la oportunidad de romper el gobierno de Castilla y León y de separar para siempre Vox y PP (como lo hizo Casado), a ver si los populares recuperan el centro y a los votantes moderados del PSOE y los restos de Cs.

Para lo que hace falta el liderazgo firme y decidido y sin complejos de Feijóo (que debe acudir a la manifestación de Madrid) y que sigue a la espera de un tsunami espontáneo y electoral contra Sánchez.

Un ‘maná’ caído del cielo, mientras Sánchez continúa regando con el dinero público y de la UE a sus bases electorales y colectivos públicos (como los pensionistas y funcionarios), en pos, al menos, de empatar las elecciones de mayo. Lo que, de ocurrir, sería interpretado como una victoria del PSOE de Sánchez y un fracaso de Feijóo.

El que debería ponerse de una vez ‘rojo’ contra Vox, en vez de cientos de veces ‘amarillo’ como lo han puesto a Feijóo (que tardó seis días en dar la cara) en la crisis de Castilla y León.

Sobre el autor de esta publicación

Pablo Sebastián

Pablo Sebastián, actual Editor y fundador del diario digital Republica.com, ha sido el primer periodista en fundar un diario exclusivamente digital de habla hispana en España y America, al iniciar esta su etapa profesional y digital en el año 1997 con EstrellaDigital.es, hace ya 25 años.

Pablo Sebastián, nacido en Córdoba en 1947, es licenciado en Periodismo por la Universidad de Navarra y desarrolló una amplia carrera profesional en la que trabajó en todos los diarios impresos de la Transición: ABC, Diario 16, El Pais, El Mundo y El Independiente que fundó y dirigió.

Asimismo fue delegado del Periódico de Cataluña en Madrid, director de Interviú, subdirector de Tiempo, y corresponsal de EFE, ABC y Cambio 16 en Bruselas. Y más adelante corresponsal de TVE en Paris, después de haber dirigido uno de los telediarios (TD3) de la primera cadena de TVE y haber colaborado en radio con RNE, COPE y Onda Cero.

Pablo Sebastián fue vicepresidente de la APE, Asociación de Periodistas Europeos, y luego secretario general y fundador de la AEPI, Asociación de Periodistas y Escritores Independientes. Tiene en su haber el ‘Premio del Periodismo Europeo, el Premio del Movimiento Europeo, el Premio Luca de Tena, así como el Premio a la Libertad de Expresión. Durante la Transición y en la oposición al franquismo fue representante, durante su estancia en Bruselas, de la Junta Democrática de España ante la Comisión Europea y el Parlamento Europeo.